Se enfría el crédito al consumo: caen las tarjetas y los préstamos personales, pero crecen las hipotecas
El crédito al consumo perdió impulso en octubre: cayó el uso de las tarjetas y los préstamos personales, mientras avanzó el financiamiento hipotecario.
Los créditos al sector privado cayeron 1,6% interanual en términos reales y se mantiene sin impulso el crédito destinado a los hogares.
El crédito al consumo volvió a mostrar señales de debilidad en octubre. La caída de los saldos financiados con tarjetas y el retroceso de los préstamos personales contrastaron con el crecimiento de los créditos hipotecarios. Así, mientras las familias reducen el uso del financiamiento, el crédito al sector privado permanece prácticamente estancado, con diferencias entre hogares y empresas.
Te podría interesar
Los datos de dos informes privados permiten observar el comportamiento del sistema desde distintas perspectivas. La consultora Equilibra registró una contracción real mensual del 0,1% en el crédito consolidado en pesos y dólares, mientras que First Capital Group detectó un crecimiento real de apenas 0,1% en el saldo de préstamos en pesos. En ambos relevamientos, el financiamiento a las familias mostró dificultades para recuperar dinamismo.
Tarjetas de crédito: el financiamiento al consumo volvió a caer
El retroceso más marcado se registró en las tarjetas de crédito. Según First Capital Group, los saldos financiados en pesos alcanzaron los $25,5 billones en octubre, con una caída real del 2,3% respecto de septiembre y del 12,2% frente al mismo mes de 2025.
La contracción se produjo incluso en un mes con promociones comerciales y planes especiales por el Día de la Madre. Para Guillermo Barbero, socio de la consultora, el comportamiento refleja que los consumidores están ajustando sus gastos ante el estancamiento de sus ingresos disponibles.
En términos nominales, el saldo de las tarjetas bajó 0,4% mensual y aumentó 16,6% interanual. Sin embargo, al descontar la inflación, la evolución muestra una pérdida de financiamiento en esta línea.
La debilidad también alcanzó a los préstamos personales. El saldo llegó a $22,5 billones, pero registró una caída real del 0,6% mensual y del 8,3% interanual. Además, acumula retrocesos reales en 12 de los últimos 13 meses.
Barbero señaló que parte de los deudores no logra cancelar la totalidad de sus vencimientos y permanece en situación de mora.
En ese contexto, las entidades financieras concentran sus esfuerzos en regularizar esas deudas antes de impulsar nuevas estrategias de expansión del crédito.
El crédito a las familias retrocedió, aunque crecieron las hipotecas
El informe de Equilibra también identificó una evolución dispar entre las distintas líneas de financiamiento. En octubre, los préstamos a las familias cayeron un 0,3% real mensual sin estacionalidad, mientras que el crédito a las empresas creció un 0,3%.
Dentro del segmento de los hogares, las tarjetas de crédito retrocedieron un 2,1% real y los préstamos personales bajaron un 0,1%. En cambio, las líneas con garantía real aumentaron un 2,3%, impulsadas por los créditos hipotecarios.
La tendencia también aparece en los datos de First Capital Group. Los préstamos hipotecarios, incluidos los ajustables por UVA, alcanzaron los $9,6 billones, con un crecimiento real del 3,3% mensual y del 23,7% interanual.
Se trata de una de las líneas de mayor expansión del sistema financiero. Barbero destacó que la colocación de estas operaciones se mantiene firme y vinculó su evolución con las herramientas de fondeo a mediano plazo destinadas a promover la oferta bancaria.
El contraste es significativo: mientras el crédito hipotecario avanza, las líneas utilizadas habitualmente para financiar gastos cotidianos y consumos de las familias continúan perdiendo terreno.
Qué pasa con el crédito a las empresas y qué esperan los bancos
El financiamiento al sector corporativo tuvo un comportamiento diferente. De acuerdo con Equilibra, los préstamos a empresas crecieron un 0,3% real mensual sin estacionalidad. En el detalle de First Capital Group, los préstamos comerciales en pesos aumentaron un 1% real mensual y un 4,2% interanual.
Sin embargo, la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del Banco Central mostró un escenario más cauteloso para las firmas: durante el tercer trimestre de 2026, los bancos aplicaron mayores restricciones para otorgarles crédito y registraron una caída significativa de la demanda. Para el último trimestre, las entidades esperan una leve recuperación.
En los hogares, la encuesta del BCRA reflejó que los bancos no modificaron sus estándares de otorgamiento, con excepción de los créditos hipotecarios, donde flexibilizaron las condiciones de acceso y los montos. Para el cuarto trimestre, prevén un aumento de la demanda de financiamiento de las personas, aunque mantienen la cautela.
Otro factor que condiciona la oferta es la morosidad. En septiembre, la irregularidad de los préstamos a las familias se ubicó en el 12,2%, con una baja de 0,6 puntos porcentuales respecto de agosto. Pese a esa mejora, las entidades todavía mantienen restricciones. En el segmento empresarial, en cambio, la morosidad aún no mostraba señales de mejora, según el relevamiento de Equilibra.
Los préstamos en dólares también mostraron señales de moderación
El financiamiento en moneda extranjera tuvo una evolución más moderada. First Capital Group registró un crecimiento nominal mensual del 0,7% en los préstamos en dólares, con un saldo total de US$ 26.352 millones. La mayor parte correspondió a créditos comerciales, que representan el 74,3% del total.
En ese segmento, los préstamos comerciales aumentaron un 0,9% mensual, mientras que los saldos financiados con tarjetas de crédito en dólares cayeron un 12,5% y quedaron en US$ 752 millones.
El relevamiento señaló que, después de nueve meses de crecimiento destacado, el crédito en moneda extranjera mostró una variación más acotada. La evolución abre interrogantes sobre el comportamiento de la demanda en un contexto de mayor cautela.
Los datos de octubre muestran un sistema de crédito con comportamientos muy diferentes: las hipotecas y algunas líneas comerciales sostienen el financiamiento, pero las tarjetas y los préstamos personales siguen perdiendo impulso.
La evolución del ingreso disponible, la capacidad de pago de los hogares y las condiciones que establezcan los bancos serán determinantes para saber si el crédito al consumo logrará recuperar dinamismo durante los próximos meses.







