¿Bajan los impuestos en Argentina? La presión tributaria sería la menor de los últimos 20 años
Un informe del IARAF proyecta que la carga tributaria caerá al 26,7% del PBI en 2026. La baja responde principalmente a la reducción de retenciones y otros impuestos nacionales.
Menos impuestos: Argentina tendría la presión tributaria más baja de las últimas dos décadas.
La presión tributaria en Argentina volvería a bajar durante 2026 y alcanzaría el nivel más bajo de las últimas dos décadas. Así lo proyectó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), que estimó que la recaudación consolidada de Nación, provincias y municipios representará el 26,7% del Producto Bruto Interno (PBI), muy por debajo del máximo histórico registrado una década atrás.
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El dato refleja un cambio en la política tributaria luego de varios años de elevada presión fiscal. La reducción se explica principalmente por la menor carga de impuestos nacionales, especialmente la baja de los derechos de exportación (retenciones), cambios en el IVA aduanero, la reducción de impuestos internos y la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), advirtió el IARAF.
La presión tributaria es el porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) que los ciudadanos y empresas destinan al pago de impuestos y contribuciones al Estado.
Su descenso suele interpretarse como una menor carga fiscal para los contribuyentes, aunque también plantea el desafío de sostener el financiamiento del sector público.
Según el presidente del IARAF, Nadin Argañaraz, la baja de impuestos es posible porque el gasto público también disminuyó de manera significativa entre 2023 y 2026. De los aproximadamente seis puntos del PBI de reducción del gasto, la mayor parte se destinó a eliminar el déficit fiscal, mientras que cerca de un tercio permitió financiar la reducción de la carga tributaria.
De un récord a la menor presión fiscal en casi dos décadas
La evolución de la presión tributaria muestra un cambio de tendencia.
Tras ubicarse en torno al 20% del PBI en 2002, la carga impositiva aumentó durante trece años consecutivos hasta alcanzar un máximo de 32,6% del PBI en 2015. Luego comenzó un proceso de moderación: cayó al 29,2% en 2019, se mantuvo cerca del 29% hasta 2024 y descendió al 27,6% en 2025.
Para este año, el IARAF proyecta una nueva reducción hasta 26,7% del PBI, lo que convertiría a 2026 en el registro más bajo desde 2007.
Menos impuestos, pero con fuerte concentración de la recaudación
A pesar de la baja de la presión tributaria, el sistema impositivo argentino continúa concentrando la mayor parte de la recaudación en un reducido grupo de tributos.
Según el estudio, seis impuestos explicarán el 85% de toda la recaudación consolidada: el IVA, los aportes y contribuciones a la Seguridad Social, el Impuesto a las Ganancias, Ingresos Brutos, el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios y la Tasa de Inspección de Seguridad e Higiene (TISH).
En total, Argentina mantiene un sistema con alrededor de 150 tributos distribuidos entre los tres niveles del Estado, aunque apenas un puñado concentra casi todos los recursos fiscales.
Cómo se distribuyen los impuestos que pagan los argentinos
El informe también muestra hacia dónde se dirige la recaudación tributaria.
De cada $100 que ingresarían al sistema tributario durante 2026:
- $35,3 corresponderían a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
- $28,3 financiarían la ANSES.
- $23,1 quedarían en el Tesoro Nacional.
- $13,3 serían percibidos por los municipios.
La distribución refleja el peso que tiene la coparticipación y el financiamiento de la seguridad social dentro del esquema tributario argentino.









