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Bollitos de ricota y limón: la receta suave y esponjosa para una merienda diferente
Con una miga húmeda y un perfume cítrico, estos bollitos son ideales para acompañar el mate o el café de la tarde.
Bollitos de ricota y limón: la receta suave y esponjosa para una merienda diferente
La combinación de ricota y limón es un clásico en la pastelería y, en esta receta, se luce en unos bollitos suaves, húmedos y con un toque cítrico que los hace irresistibles. La ricota aporta una textura tierna y esponjosa, mientras que la ralladura de limón suma frescura y aroma, logrando una merienda diferente y perfecta para compartir.
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Estos bollitos se preparan con una masa enriquecida con leche, manteca, huevo, ricota y ralladura de limón. El resultado son piezas doradas, con una miga húmeda y un sabor delicado, ideales para acompañar el mate, el té o el café.
Ingredientes para preparar bollitos de ricota y limón
- 600 g de harina
- 70 g de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura seca
- Ralladura de 2 limones
- 250 g de ricota
- 250 ml de leche tibia
- 60 g de manteca
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Pasas de uva (opcional)
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Para el glaseado:
- Jugo de limón
- Azúcar
El paso a paso para lograr bollitos suaves y perfumados
En un bol, mezclá la harina, el azúcar, la levadura y la ralladura de limón. En otro recipiente, integrá la ricota con la leche tibia, la manteca derretida, el huevo y la esencia de vainilla.
Uní ambas preparaciones y amasá hasta obtener una masa lisa y elástica. Dejá reposar en un lugar cálido durante una hora, hasta que duplique su tamaño.
Dividí la masa en porciones, formá los bollitos y dejalos levar unos minutos más. Cocinalos en horno precalentado hasta que estén dorados.
Para terminar, prepará un glaseado simple con jugo de limón y azúcar y pincelá los bollitos aún tibios para darles brillo y un toque extra de sabor.
El secreto de la ricota y el toque del limón
La ricota es clave en esta receta: no solo suma sabor, sino que garantiza una miga húmeda y tierna, característica principal de estos bollitos.
El limón aporta un aroma fresco y evita que la preparación resulte pesada, logrando un equilibrio ideal para una merienda de primavera o cualquier tarde en la que quieras algo distinto.





