Antoine de Saint-Exupéry, autor de la celebérrima obra –traducido a más de 250 idiomas y dialectos–, fue un reconocido piloto y pionero de la aviación moderna. Vivió 15 meses en la Argentina donde, además de trabajar como director de una aerolínea postal que operaba rutas (y abría otras nuevas) en la Patagonia, comenzó su vasta carrera literaria.