Según Rosgan, el aumento potencial de exportaciones de carne argentina hacia EE.UU. podría beneficiar en forma directa e inmediata a uno de los eslabones de la cadena. El análisis también advierte que el acuerdo implicaría desafíos para la ganadería. Incluso la incógnita sobre cómo podría afectar la relación con China, el principal cliente de la carne argentina.