El anuncio hecho la semana pasada por el ministro de Ambiente de la Nación, Juan Cabandié, sobre la voluntad del gobierno de avanzar con un proyecto propio de Ley de Humedales, cayó mal en las organizaciones socioambientales y referentes académicos que desde hace años trabajan sobre el tema, que señalan que ya se hizo un arduo trabajo legislativo para unificar criterios y que desconfían de una nueva versión “light” más permeable a los intereses de los sectores económicos que se sienten perjudicados por esa normativa, con el minero, el inmobiliario y el agropecuario a la cabeza.
“La sanción de la Ley de Humedales no debe partir de cero ni dilatarse más”, explicaron desde la Red Nacional de Humedales (Renahu) para recordar que “tras ser cajoneada en el Congreso por dos años, el ministerio de Ambiente de la Nación anuncia ahora que trabajará en un nuevo proyecto de ley”. La reacción tuvo que ver con lo dicho el pasado 2 de febrero (día mundial de los Humedales) por Cabandié, cuando anunció que “se comenzará a trabajar en un nuevo proyecto de ley para la conservación y uso sostenible de humedales consensuado, con perspectiva federal y en diálogo con las ONG y los sectores productivo, científico y académico”.
Deuda pendiente
Ante la nueva postura del gobierno de avanzar con un proyecto propio, las organizaciones socioambientales salieron a responder que en Argentina la demanda por una Ley de Humedales “data ya de hace más de 10 años y es una deuda que todavía no ha sido saldada”. “Mientras tanto, se profundizaron las afectaciones a la biodiversidad y comunidades que los habitan y dependen de ellos para su subsistencia” se menciona en un comunicado ampliamente difundido en los últimos días.
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También señalaron que no parece haber grieta en el segmento de las promesas ambientales incumplidas: “hubo incluso promesas expresas, como cuando Mauricio Macri se comprometió en 2016 a impulsar la norma; así como, más recientemente, un spot de campaña del Frente de Todos, que camino a las elecciones parlamentarias 2021 exclamaba “Sí a la Ley de Humedales”.
Derrotero parlamentario
Desde la Renahu puntualizaron que ya en dos ocasiones (2013 y 2016) el proyecto para una ley de Humedales tuvo media sanción del Senado. “La falta de apoyo político para construir una mayoría, así como la vocación bloqueadora de algunas provincias y la presión del lobby agropecuario, inmobiliario y minero, derivó en que Diputados no la aprobara”, agregaron.
En los últimos dos años, de la mano de una feroz crisis de quemas en el Delta y de una sequía muy pronunciada, se presentaron otros quince proyectos que derivaron en varias sesiones informativas públicas en las que participaron científicos, académicos, referentes socioambientales, organismos del Estado, representantes de los sectores productivos y los propios legisladores.
También –señala la Renahu– se conformó un grupo de trabajo de especialistas que lograron llegar a un texto unificado que tuvo dictamen de mayoría de la comisión de Recursos Naturales a finales de 2020 pero que no avanzó en ninguna de las otras tres comisiones: Agricultura, Intereses Marítimos y Presupuesto.
Finalmente, el proyecto tampoco fue incluido por el presidente Alberto Fernández en el temario de las sesiones extraordinarias: “pese a los reclamos de la sociedad civil, una vez más la Ley de Humedales volvió al primer casillero”.
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El proyecto oficial
Cabandié aprovechó el Día Mundial de los Humedales, que se celebró el 2 de febrero, para anunciar que desde el Ejecutivo se comenzará a trabajar en un nuevo proyecto de ley para la conservación y uso sostenible de humedales “consensuado, con perspectiva federal y en diálogo con las ONG y los sectores productivo, científico y académico”.
Lo hizo durante una reunión del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) junto a los ministros del área de las diferentes provincias, durante la cual se habló de la necesidad de avanzar con la elaboración de inventarios provinciales de humedales, una de las cuestiones que propone el proyecto de ley que no prosperó el año pasado.
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“Nos comprometemos a asumir esa responsabilidad, como lo expresamos en la campaña electoral”, dijo el ministro, para quien para llegar a tener una normativa de ese tipo hace falta “diálogo y con una visión federal”, y también explicó que el proceso será desarrollado desde el Ministerio “en articulación con otras agencias estatales” y sumó: “Existe una voluntad desde nuestro Gobierno de poder armonizar a los distintos sectores para tener un proyecto de ley que se apruebe”.
Preguntas sin respuesta
¿Por qué, a pesar de todo lo ya recorrido y de los consensos ya acordados, el gobierno decidió presentar otro proyecto? Desde la Renahu recordaron que el Cofema “ya había ratificado la definición de humedal” acordada en el marco del Inventario Nacional de Humedales y que hubo avances positivos en la conformación de ese Inventario, pero insistieron en un punto central: tener una ley “es fundamental para disponer un engranaje institucional, principios y herramientas de gestión ambiental específicas”.
“Las únicas políticas públicas ambientales que hoy tiene Argentina, pese a todos los desafíos en materia de implementación, existen gracias a las leyes de presupuestos mínimos de protección ambiental vigentes, logradas en muchas ocasiones por la amplia movilización social. Sin ley no hay política de protección de humedales”.
Urgencias
Para las organizaciones socioambientales que participaron de todo el proceso legislativo de la Ley de Humedales de los últimos años, el anuncio gubernamental busca volver el trabajo ya hecho “a foja cero al omitir el trabajo colectivo, interinstitucional y multisectorial ya realizado en el Congreso Nacional, y por el cual se logró un texto unificado con dictamen”.
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Este texto “tiene el andamiaje institucional, definiciones y herramientas necesarias para iniciar de inmediato procesos territoriales fundamentales como el ordenamiento participativo de los humedales, además de dotar de presupuesto a su conservación, restauración y uso responsable”.
“Exigimos no desconocer lo ya hecho y no dilatar más el proceso, ya hay mucho trabajo acumulado en las tres oportunidades que tuvo la Ley de Humedales y es urgente su sanción”, concluyeron.



