domingo 9 de enero de 2022
Gritos de la Tierra Humedales | Cambio climático |

Un ecosistema clave en riesgo: en medio siglo se perdieron el 35% de los humedales a nivel global

Lo advierte el informe Perspectiva Mundial sobre Humedales, que acaba de publicar la Convención sobre los Humedales (Ramsar). Son ecosistemas centrales para mitigar el cambio climático y el refugio de millones de animales y peces.

En los dos últimos años, tanto por la bajante del Paraná como por las quemas en vastas zonas del Delta, la urgencia por el cuidado de los humedales irrumpió en el debate social como nunca antes. La pandemia de coronavirus, además, sumó otro ingrediente, al dejar en claro que no hay salud humana sin salud ambiental y al reforzar todavía más la idea de que la conexión con la naturaleza (esa que quedó restringida durante largos meses en 2020) es clave para el bienestar emocional.

A pesar de todo esto, las actividades humanas vienen afectando con fuerza el buen estado de estos ecosistemas, que ofrecen múltiples beneficios y que son excelentes aliados para luchar contra el calentamiento del planeta. Según el informe “Perspectiva mundial sobre los humedales: Edición especial de 2021”, que acaba de publicar la Convención sobre los Humedales (Ramsar), éstos ocupan una superficie de 1.200 millones de hectáreas a nivel mundial (más que todo el territorio de Canadá) pero “están sufriendo un rápido declive, con una pérdida de más del 35% desde 1970”.

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Jaaukanigás (sitio Ramsar) es uno de los tres humedales de importancia internacional que hay en la provincia de Santa Fe.

Jaaukanigás (sitio Ramsar) es uno de los tres humedales de importancia internacional que hay en la provincia de Santa Fe.

El reporte agrega que el deterioro de los humedales “es cada vez más generalizado”, que las pérdidas de biodiversidad “siguen en aumento” y que múltiples fuentes de contaminación, sobre todo provenientes de la agricultura, “siguen degradando a estos ecosistemas”. Drenaje, terraplenes, endicamientos, contaminación, especies invasoras, usos insostenibles, alteraciones en los regímenes de flujos y el cambio climático atacan el bienestar de los humedales.

“Sin embargo, los servicios ecosistémicos de los humedales, que van desde la seguridad alimentaria hasta la mitigación del cambio climático, siguen siendo enormes y superan con creces los de los ecosistemas terrestres” repite el trabajo.

Los humedales y las pandemias

La pandemia de covid-19 afectó el modo en que la sociedad percibe la relación entre ambiente y la salud. Cada vez se reconoce más la importancia del contacto con naturaleza para el bienestar humano tanto físico como mental. La pandemia, de hecho, tiene relación con la degradación de los ambientes naturales: “La destrucción de los ecosistemas y el comercio descontrolado de fauna silvestre aumentan el riesgo de pandemias devastadoras, ya que hasta tres cuartas partes de las nuevas enfermedades son de origen zoonótico” explica la investigación.

Las enfermedades transmitidas por el agua -como la diarrea infantil- “también van en aumento debido a la mala gestión de los humedales y provocan millones de muertes cada año”. todas estas razones hacen que conservar en buen estado a estos ecosistemas sea una estrategia de salud.

La provincia de Santa Fe tiene tres humedales de rango internacional: Jaaukanigás en el extremo noreste, Delta e Islas del Paraná a la altura de Puerto Gaboto y las lagunas de Melincué en el sur.

El impacto de la agroindustria en los humedales

Las pérdidas de biodiversidad están especialmente vinculadas al cambio de uso de la tierra, y se prevé que estas pérdidas sigan aumentando. Las investigaciones más recientes identificaron tres grandes factores de agresión a estos ecosistemas: los cambios en el uso de la tierra (la agricultura y ganadería), los efectos secundarios de la contaminación y los impactos del cambio climático.

“En los ecosistemas terrestres y de agua dulce (como el Delta del río Paraná), el cambio de uso de la tierra es lo que mayor repercusión negativa relativa ha tenido sobre la naturaleza desde 1970, seguido por la explotación directa de animales, plantas y otros organismos, principalmente mediante cosecha, explotación forestal, caza y pesca” señala el documento.

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Los humedales son un refugio para la fauna y los peces.

Los humedales son un refugio para la fauna y los peces.

La expansión agrícola y ganadera es la forma de cambio de uso de la tierra más extendida: más de un tercio de la superficie terrestre se utiliza para el cultivo o la ganadería. En los ecosistemas de agua dulce, como el sistema de humedales Paraguay-Paraná, estos cambios generan amenazas graves.

“Las proyecciones muestran que las tendencias negativas en la diversidad biológica y las funciones ecosistémicas continuarán empeorando en varios escenarios futuros en respuesta a impulsores indirectos como el rápido crecimiento de la población humana, la producción y el consumo insostenibles y el desarrollo tecnológico asociado”, detalla el Informe de la evaluación mundial de la Ipbes sobre la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas del año 2019.

Los humedales y el cambio climático

El cambio climático está afectando directamente a los humedales de Importancia Internacional, tanto por la pérdida neta de superficie dentro de los sitios a consecuencia de la desecación, la desertificación y la erosión costera, como por los múltiples impactos sobre la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados.

La provincia de Santa Fe tiene tres humedales de rango internacional: Jaaukanigás en el extremo noreste, Delta e Islas del Paraná a la altura de Puerto Gaboto y las lagunas de Melincué en el sur. Según la investigación, para minimizar estos impactos es clave avanzar en una “gestión adaptativa” que garantice una protección adecuada y un uso racional de los humedales, algo que tendría que estar “en el centro de cualquier estrategia climática”.

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Soluciones basadas en la naturaleza

Mejorar el estado de los humedales está al alcance de la mano, y muchas veces no requiere hacer nada más que dejar de destruirlos. “Los humedales llevan mucho tiempo prestando servicios ecosistémicos a la humanidad, pero el reconocimiento de la magnitud de estos beneficios y del coste de su pérdida o degradación es relativamente reciente” dice el trabajo.

El más fundamental de estos servicios de los ecosistemas es el suministro de una cantidad y calidad adecuadas de agua, con importantes repercusiones sobre la salud y el bienestar en los casos en que esta condición no se cumple. Además, los humedales también brindan servicios relacionados con la mitigación y adaptación del cambio climático, la reducción del riesgo de desastres, energía, seguridad alimentaria y el suministro de muchos materiales. Cuidar a los humedales es cuidar la vida humana.