El fin de las restricciones a las exportaciones de cueros
La medida fue oficializada a través de una resolución del Ministerio de Economía, que eliminó los Derechos de Exportación (DEX) para las llamadas “Economías Regionales”. El anuncio, realizado por el ministro Luis Caputo, pasó inadvertido para muchos debido a la relevancia que tomó la baja de retenciones a la soja y otros cultivos. No obstante, desde la Sociedad Rural valoraron su impacto positivo en el sector ganadero.
La entidad recordó que la prohibición de exportar cueros crudos se impuso en la década del 70, cuando las curtiembres presionaron para limitar la comercialización internacional. Según el comunicado, estas industrias defendieron sus intereses al mantener los precios locales del cuero bajos, perjudicando a los frigoríficos y al resto de la cadena de valor. “Durante más de 50 años, ningún gobierno tuvo la decisión de revertir esta situación”, señalaron.
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En los últimos días de 2024, desde la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa) volvieron a denunciar que las curtiembres dejaron de retirar los cueros frescos.
En los años 90, el gobierno de Carlos Menem permitió la exportación con restricciones. La normativa obligaba a vender los cueros al mismo precio que el mercado estadounidense, una condición que dificultó la apertura real del mercado. La Sociedad Rural recordó que, en los pocos momentos en que la exportación fue viable, los ingresos generados cubrieron los costos de faena en los frigoríficos.
Retenciones y competitividad: Impacto ambiental y económico
La imposibilidad de exportar el excedente de cueros provocó problemas económicos y ambientales. Según la entidad, la sobreoferta en el mercado local llevó a los frigoríficos a desechar grandes cantidades, enterrándolas como única solución. Esta práctica significó un “despilfarro de riqueza” y un “pasivo ambiental” que perjudicó tanto al sector como al medio ambiente.
Además, la restricción impactó directamente en los consumidores. La falta de valor comercial del cuero obligó a los frigoríficos a trasladar el costo de faena al precio de la carne, generando un aumento de entre el 5 % y el 10 % en el valor final del producto en los mostradores.
Con la eliminación de los aranceles, los frigoríficos podrán exportar los denominados “cueros Premium”, lo que reactivará un mercado internacional históricamente bloqueado. “Esta medida corrige injusticias y contribuye a la transparencia en la competencia de los mercados”, afirmó la Sociedad Rural, que también reiteró su reclamo de eliminar completamente las retenciones agropecuarias.