Un empresario de Chubut compartió la dolorosa experiencia que vivió al no poder darle sepultura a su mamá debido a que el cementerio al que asistió, el único de Lago Puelo, estaba cerrado con un candado.
“Nos encontramos con los portones cerrados con candado. Decidimos esperar y como no apareció nadie envié un mensaje al grupo de WhatAapp de la Cámara de Comercio”, contó el comerciante Alejandro Rechene a través de las redes sociales.
De acuerdo a su relato, el cementerio de Lago Puelo se encuentra “abandonado” y “tiene horario de atención de lunes a viernes de 8 a 14, como si fuera una oficina”.
“Quizás haya alguna explicación lógica por parte del Municipio o de los empleados, pero lo cierto es que llegamos un jueves a las 10, donde teóricamente tendría que estar abierto”, añadió el presidente de la Cámara de Comercio local.
Al mismo tiempo, el doliente indicó que el séquito que lo acompañaba para despedir a su madre, la reconocida odontóloga de la zona María Sazanovich, debió aguardar más de una hora de pie en el frío y junto al cajón antes de poder ingresar en el camposanto. Finalmente, se vieron obligados a entrar al cementerio a través de un pasadizo peatonal “en el cual no puede entrar una persona con dificultades para caminar”.
En ese sentido, el dirigente empresarial relató que envío mensajes de texto al intendente Augusto Sánchez y los concejales de Lago Puelo y, sin embargo, no obtuvo respuesta.
“Es difícil morirse en Lago Puelo, es triste para los que quedan y es angustiante no tener respuestas", lamentó Alejandro Rechene.
Por último, el infortunado protagonista de esta historia destacó “nadie en la familia imaginaba que su partida, además de ser dolorosa para cada ser querido, iba a desnudar tanta hipocresía y cinismo del Estado”.
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