La otra cara del Mundial 2026: Argentina, España, Reino Unido y México alertaron por aumento de violencia machista durante el torneo
Cuatro femicidios en menos de 24 horas en Argentina, un récord de episodios de violencia doméstica en el Reino Unido, un aumento del 120% en las consultas al 016 en España y campañas preventivas en México volvieron a poner el foco sobre un fenómeno que especialistas investigan desde hace años.
Tras la final entre España y Argentina, las consultas al teléfono 016 contra la violencia de género aumentaron un 120,8%, según datos oficiales.
Mientras millones de personas celebraban goles, seguían los partidos y vivían la emoción del Mundial 2026, en distintos países comenzaron a registrarse señales de otra realidad mucho menos visible. En Argentina, España, Reino Unido y México, organizaciones, autoridades y especialistas advirtieron sobre un incremento de distintas formas de violencia machista y femicidios durante el desarrollo del torneo.
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Aunque cada país presentó situaciones diferentes, los datos muestran un patrón que ya había sido documentado por investigaciones científicas: durante los grandes eventos deportivos pueden aumentar las denuncias por violencia de género, las consultas a líneas de ayuda y los episodios de violencia doméstica. Los expertos coinciden en que el deporte no es la causa de estas agresiones, sino que determinados factores asociados a estos acontecimientos pueden agravar situaciones de violencia ya existentes.
Cuatro femicidios en menos de 24 horas durante la final en Argentina
Uno de los datos que más impacto generó fue el difundido por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven, que registró cuatro femicidios ocurridos entre el mediodía del domingo 19 de julio, día de la final del Mundial entre Argentina y España, y las primeras horas del lunes.
Las víctimas fueron Rocío Gómez, asesinada por su expareja en Santa María de Punilla, Córdoba; Lara Caraballo, de 20 años, asesinada en Rosario; Norma Tula, de 61 años, en Catamarca; y Sandra Beatriz Bilau, en la localidad misionera de Piñalito Norte.
Desde el Observatorio señalaron que la coincidencia temporal con la final no constituye un hecho aislado. Su directora general, Raquel Vivanco, sostuvo que durante este tipo de eventos deportivos suelen incrementarse las denuncias por violencia de género y remarcó la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y protección para mujeres y diversidades.
Reino Unido registró un récord de violencia doméstica
En el Reino Unido, las cifras oficiales difundidas tras el Mundial también encendieron las alarmas. Durante el torneo se registraron 2.322 incidentes vinculados al fútbol, de los cuales 384 correspondieron a episodios de violencia doméstica, lo que representó el 17% del total.
Además, el 93% de esos hechos ocurrió alrededor de los partidos de la selección inglesa. El jefe nacional de Policía para el fútbol, Mark Roberts, calificó el incremento como "preocupante" y señaló que, según las investigaciones preliminares, el consumo de alcohol fue el principal factor asociado a estos episodios.
España duplicó las consultas al 016 después de la final
En España, la preocupación se reflejó en el funcionamiento de los recursos de asistencia a víctimas. Según datos oficiales difundidos por El País, las consultas al 016, la línea de atención contra la violencia de género, aumentaron 120,8% durante las horas posteriores a la final entre España y Argentina.
El incremento fue especialmente significativo en los canales digitales: los correos electrónicos enviados al servicio crecieron un 1.000%, mientras que las consultas mediante el chat aumentaron un 60% respecto al mismo período de la semana anterior.
México lanzó campañas de prevención durante el Mundial
Antes incluso del inicio del torneo, organizaciones mexicanas ya habían advertido sobre los riesgos asociados a los grandes eventos deportivos. La Red Nacional de Refugios impulsó campañas de información y prevención en conjunto con organizaciones de Estados Unidos y Canadá para asistir tanto a mujeres locales como a turistas que pudieran sufrir situaciones de violencia durante la competencia.
Su directora, Wendy Figueroa, explicó que el fútbol no genera la violencia machista, pero sí puede convertirse en un contexto que intensifique determinados comportamientos violentos. La organización indicó que durante competiciones nacionales las solicitudes de ayuda suelen aumentar entre un 15% y un 20%.
Además, organismos como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) alertaron sobre otro riesgo: el posible incremento de la trata de personas con fines de explotación sexual durante eventos internacionales con una gran concentración de visitantes.
La evidencia científica detrás del fenómeno
La relación entre grandes eventos deportivos y violencia de género viene siendo estudiada desde hace más de una década. Una investigación de la Universidad de Lancaster, en Inglaterra, encontró que las denuncias por violencia doméstica aumentaban un 38% cuando la selección inglesa perdía y un 26% cuando ganaba o empataba durante los Mundiales.
En Brasil, un estudio que analizó datos entre 2015 y 2018 detectó que los días en que jugaban equipos locales las amenazas contra mujeres crecían 23,7%, mientras que las agresiones físicas aumentaban 20,8%.
A su vez, una revisión sistemática publicada en 2022 confirmó que en Estados Unidos y Reino Unido existen incrementos estadísticamente significativos de violencia doméstica durante competencias deportivas de gran convocatoria.
Por su parte, ONU Mujeres también ha advertido que las llamadas a líneas de emergencia por violencia familiar pueden incrementarse hasta un 30% durante grandes eventos deportivos.
Un problema que trasciende al deporte
Los especialistas insisten en una aclaración fundamental: el fútbol no provoca la violencia machista.
La violencia contra las mujeres tiene causas estructurales y preexistentes. Sin embargo, acontecimientos como un Mundial pueden reunir factores de riesgo que favorecen el aumento de agresiones, entre ellos el consumo excesivo de alcohol, las emociones intensas, la frustración por los resultados deportivos, las reuniones masivas y determinados modelos de masculinidad asociados a la competencia.
Por ese motivo, organizaciones sociales, organismos internacionales y autoridades de distintos países consideran que estos eventos representan también una oportunidad para reforzar las campañas de prevención, mejorar los mecanismos de asistencia y recordar que, mientras millones de personas disfrutan de la fiesta del fútbol, la violencia machista continúa siendo una realidad que requiere atención permanente.







