menu
search
Actualidad Incendios | Corrientes | Amenazas

La ONU identifica a los incendios forestales como una de las tres más graves amenazas ambientales a nivel mundial

El cambio climático potencia las temporadas de quemas. La falta de recursos y enfoques reactivos pero no preventivos, algunas de las llaves para enfrentar este problema.

El Delta, la Patagonia, las sierras de Córdoba y ahora Corrientes: las imágenes de incendios forestales que devoran decenas de miles de hectáreas de vegetación en pocos días se volvieron frecuentes en varias regiones de Argentina los dos últimos años, apalancadas en una sequía excepcional y en un marco global de crisis climática que potencia y multiplica la ocurrencia de estos fenómenos extremos.

Según Naciones Unidas los incendios forestales están en el podio de las mayores amenazas ambientales a nivel planetario, están ocurriendo con mayor severidad y frecuencia y son “una cuestión ambiental crítica que requiere una mayor atención”, tal como se destaca en el nuevo Informe de Fronteras publicado esta semana por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

image.png
Las imágenes de incendios forestales que devoran decenas de miles de hectáreas de vegetación en pocos días se volvieron frecuentes en varias regiones de Argentina los dos últimos años. Foto: gentileza

Las imágenes de incendios forestales que devoran decenas de miles de hectáreas de vegetación en pocos días se volvieron frecuentes en varias regiones de Argentina los dos últimos años.
Foto: gentileza

Las otras dos grandes amenazas sobre las cuáles alertan los especialistas internacionales tienen que ver con la contaminación acústica urbana, que “se está convirtiendo en una amenaza para la salud pública mundial”, y los desequilibrios fenológicos (las interrupciones en algunos momentos de las etapas del ciclo de vida en los sistemas naturales) que ya están causando consecuencias ecológicas, muchas veces irreversibles.

Más y peores incendios

En el trabajo publicado por el organismo internacional se proyecta que las condiciones climáticas peligrosas que inciden en los incendios forestales empeorarán. Entre 2002 y 2016 se quemaron aproximadamente un promedio de 423 millones de hectáreas de la superficie terrestre de la Tierra, “un área del tamaño de toda la Unión Europea”.

Los incendios forestales son más comunes en los ecosistemas mixtos de bosques y sabanas, y se estima que el 67% del área global anual quemada por todo tipo de incendios, incluidos los incendios forestales, está en el continente africano.

image.png
Los incendios forestales son más comunes en los ecosistemas mixtos de bosques y sabanas, y se estima que el 67% del área global anual quemada por todo tipo de incendios, incluidos los incendios forestales, está en el continente africano. Foto: gentileza

Los incendios forestales son más comunes en los ecosistemas mixtos de bosques y sabanas, y se estima que el 67% del área global anual quemada por todo tipo de incendios, incluidos los incendios forestales, está en el continente africano.

Foto: gentileza

Las condiciones climáticas peligrosas (olas de calor, oscilaciones en los regímenes de precipitaciones, tendencia a un aumento paulatinod e la temperatura) “se volverán más frecuentes e intensas y durarán más tiempo”, incluso en áreas previamente no afectadas por incendios de gran magnitud, como ocurre en las zonas de humedales de Corrientes, muchas de ellas hoy secas.

Usos del suelo

El cambio de uso del suelo es otro factor de riesgo que aparece también en el caso correntino, donde las plantaciones de especies forestales exóticas como pinos o eucaliptus generan desequilibrios ecosistémicos que, en escenarios de mayor vulnerabilidad, se vuelven más intensos aún. La tala comercial y la deforestación para tierras de pastoreo, así como la expansión de las ciudades en áreas periurbanas agregan presión al sistema.

Leer más ► Corrientes en llamas: en seis semanas se quemó el 7% de la superficie de la provincia

Otra causa de la proliferación de incendios forestales es la gestión del fuego, un fenómeno que puede ser natural en algunos ambientes pero que en otros funciona como un disturbio importado para el cual el ecosistema no está adaptado.

Efectos sobre la salud

Respirar humo de incendios forestales tiene consecuencias sobre la salud, más que nada en personas con enfermedades respiratorios o cardiovasculares crónicas, mujeres, niños, ancianos y sectores de la población de menores recursos.

El aire contaminado con humo puede ocasionar tos, dificultad para respirar, irritación en los ojos y garganta, rinorrea, bronco-obstrucción, dolor de pecho, cefalea, crisis de asma, cansancio y decaimiento.

image.png
El aire contaminado con humo puede ocasionar tos, dificultad para respirar, irritación en los ojos y garganta, rinorrea, bronco-obstrucción, dolor de pecho, cefalea, crisis de asma, cansancio y decaimiento. Foto: gentileza

El aire contaminado con humo puede ocasionar tos, dificultad para respirar, irritación en los ojos y garganta, rinorrea, bronco-obstrucción, dolor de pecho, cefalea, crisis de asma, cansancio y decaimiento.

Foto: gentileza

Por los incendios de Corrientes ciudades como la capital paraguaya, Asunción, están bajo alerta máxima por presencia de humo en el aire. En ese sentido, las autoridades sanitarias de ese país recomendaron a la población no exponerse al aire del exterior y permanecer en la vivienda con puertas y ventanas cerradas.

Más contaminación

Incendios más frecuentes y más extensos en tiempo y territorio provocan además una pérdida acelerada y masiva de biodiversidad “poniendo en peligro a más de 4.400 especies terrestres y de agua dulce”, según el documento del PNUMA.

El dióxido de carbono que emanan los incendios y otros contaminantes asociados al humo y a las cenizas forestales pueden afectar las fuentes de agua, incidir en el derretimiento de los glaciares, causar deslizamientos de tierra y floraciones de algas a gran escala en los océanos, y convertir los sumideros de carbono como las selvas tropicales en fuentes de carbono.

Pistas para mejorar

¿Soluciones? Ninguna inmediata, pero todas importantes: mayor inversión para reducir los riesgos de incendios forestales, ir hacia enfoques de prevención y gestión de la respuesta que incluyan a las comunidades vulnerables, rurales, tradicionales e indígenas; y nuevas mejoras en las capacidades tecnológicas como satélites, radares y la detección de rayos.

Leer más ► Cabandié sobrevoló zonas afectadas por los incendios rurales en Corrientes

En Argentina, la sanción de normativas como la Ley de Humedales podría darle un marco legal más sólido y una mayor asignación de recursos a zonas muy vulnerables, como el Delta del Paraná o los Bajos Submeridionales.