Un robo fue frustrado este jueves a la madrugada en el barrio San Martín, cuando un ladrón amenazó y arrojó piedras contra los propietarios de la casa, pero llegaron familiares de las víctimas y lo golpearon. Quedó detenido. Según trascendió a los medios locales, cerca de las 00:35 horas, en una casa sobre calle Los Jazmines una mujer escuchó ruidos en el patio de su casa y despertó a su hijo de 14 años para que la acompañe. Observaron que dentro de uno de los dos autos que tenían estacionados en el patio había un hombre.
La mujer llamó por teléfono a su pareja para pedirle ayuda, mientras su hijo intentaba sacar al ladrón del patio pero el ladrón comenzó arrojarle piedras y a amenazarlo. En ese momento llegó la pareja de la mujer y su primo, quienes comenzaron a golpear delincuente que intentaba pegarles pero lograron reducirlo.
Cuando llegaron los efectivos de la Comisaría Séptima se encontraron con el delincuente de 21 años tirado en el suelo con distintas lesiones en rostro, ambos ojos, ambos pómulos, labios, oreja, nariz, cuero cabelludo, manos y rodillas, por lo que debió ser trasladado al Hospital Regional.
Un nene rescató corderitos de cinco días abandonados en Chubut y los llevó a su casa para cuidarlos
En las chacras y campos patagónicos suele ocurrir que algunas de las crías sean rechazadas por las madres primerizas, esos corderitos quedan librados a su suerte, por eso los gauchos los rescatan cuando los encuentran y muchas veces le dan la mamadera para que crezcan. Esto es lo que hizo Benjamín, un nene que vive junto a su familia en una zona de campo en Cholila. El protagonizó una historia de amor que conmovió a todos: rescató a corderitos abandonos y se los llevó a su casa para cuidarlos. Al oeste de Chubut, un “gaucho" de tan solo 9 años decidió hacerse cargo de unos corderos de cinco días de vida que fueron abandonados por su mamá. Se los llevó a la casa para darles la mamadera y cuidarlos.
En días de pariciones en los campos suele ocurrir que algunas de las crías sean rechazadas por las madres primerizas. Esos corderitos quedan solos, por eso los rescatan y muchas veces le dan la mamadera para que crezcan.
Eso fue lo que decidió hacer Benjamín, quien rescató dos crías, los llevó a la casa y los bautizó Roberto y Federico. Ocurrió cuando pasaba unos días en las tierras de sus abuelos, adonde llegó desde Esquel. Salió a recorrer el lugar con su papá Franco, quien lo encontró haciéndole unos mimos a sus nuevos amigos.
“A él le tiran mucho los animales desde chiquito. Sale a cabalgar en el caballo manso del abuelo y es feliz acá. Es fanático de los perros, las gallinas… se trajo a los corderitos, se tira al pasto y se le suben, le caminan por arriba, le quieren chupar los dedos, piensan que es su mamá”, contó el joven a Diario Río Negro.
Y detalló que al primer rescatado lo abandonó su mama, cordera primeriza. “Hay casos en que ellas no los aceptan y si los encontrás a tiempo los traes y se crían guachos, sino se mueren o los matan los pájaros”, dijo. A última hora encontraron el otro. “Él se adueñó de los dos. Se transforman en mascotas, mueren de viejos en el campo, ni se comen ni se venden”, aclaró.
Como en la última semana pasada nevó en la cordillera chubutense, Roberto y Federico pasaron unos días encerraditos en el galpón hasta que pasara el frío: “Andan en el patio como perros. Y Benja feliz de andar con ellos cada vez que viene a visitar a su abuelo”, afirmó.
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