sábado 11 de julio de 2020
Actualidad | vacuna | Coronavirus | Inglaterra

Habló el enfermero que se sometió voluntariamente a probar una posible vacuna contra el coronavirus

Joan Pons Laplana, enfermero de Hospital de Sheffield en Inglaterra dialogó con Aire de Santa Fe este domingo y aseguró que tomó la decisión de testear la vacuna que desarrolla la Universidad de Oxford porque estaba "hartisimo" de ver cómo se "le escapan las vidas de sus pacientes".

Joan Pons Laplana es enfermero del Hospital de Sheffield en Inglaterra y es uno de los 10.260 voluntarios que testeó la vacuna para prevenir el coronavirus, que desarrolla la Universidad de Oxford. Este domingo habló con Aire de Santa Fe y dijo que es uno de los virus más crueles que vió en los 20 años de su carrera. Además explicó que se ofreció para ayudar porque estaba "hartisimo" de ver como se le escapan las vidas de sus pacientes. Aseguró que se siente bien y que se somete a rigurosos controles todas las semanas.

Joan enfermero que se puso la vacuna contra el coronavirus inglaterra 2.jpg

"Mi odio por el virus y mi amor por la humanidad hicieron que haga esto. Quiero volver a vivir mi vida, salir de este stand by y poder pensar el futuro", aseguró el enfermero.

"Lo que yo viví en cuidados intensivos no se lo deseo a nadie, es uno de los virus más crueles que vi en mis 20 años de mi carrera como enfermero. La impotencia que sentí por no poder hacer nada para salvar a mis pacientes hicieron que quiera que la vacuna venga ya, por eso decidí poner mi grano de arena", aseguró. Son más de 10.000 los voluntarios sanos y mayores de 5 años que han accedido a hacer de `cobayas humanas' para probar la vacuna. "Quiero transmitir un mensaje de esperanza, puedo ver la luz en el túnel. Podremos mirar en 2021 sin ningún temor, sin la angustia de pensar que 'me va a tocar a mi', queremos que el covid pase al pasado", manifestó esperanzado el enfermero.

Joan contó que no hubo consenso con su familia en la decisión de hacerse voluntario, que fue unilateral, y consideró que "fue un error" no contarles antes, pero que lo hizo porque nunca pensó que la prueba iba a salir mal. "Yo soy bastante fogoso, lo hice, no dije nada en casa y mi mujer se enojó cuando se lo conté, por lo que no me habló por tres días porque no la involucré en la decisión", relató el enfermero y agregó que: "Mi reacción fue que tenía que hacerlo y no pensé que podía salir mal. Mi odio por el virus y mi amor por la humanidad hicieron que haga esto. Quiero volver a vivir mi vida, salir de este stand by y poder pensar el futuro".

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El enfermero venía siguiendo los estudios que se hacían en Oxford, y recibió un mail de ellos en el que que pedían ayuda para buscar voluntarios del personal sanitario que trabaja dia a dia con el Covid y que tienen más probabilidades de enfermarse, para hacer más rápido el proceso. "Esperan que alguno de los voluntarios se infecte, para ver si su mi sistema inmunitario produce anticuerpos contra el covid", explicó. Cada semana se hace tests para saber si es positivo, se toma la temperatura y se realiza chequeos a diario. Además señaló que "voy al trabajo, hago vida normal, muchos de mis compañeros se puso la vacuna y nadie tuvo ninguna complicación y eso me da esperanza que la vacuna sea segura".

El joven explicó que para finales de agosto o principio de septiembre desde Oxford dicen que tendrán los datos necesarios. En octubre estarán los primeros millones de vacunas en Europa y para fin de año en el resto del mundo, que "sería el mejor de regalo de navidad que tendríamos como humanidad, empezar el 2021 sin covid".

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Por el último el enfermero manifestó que Inglaterra en el pico estuvo muy mal y en los peores días hubo más de mil muertes diarias, pero que cuando empezaron la cuarentena se vio un efecto muy rápido: "La semana pasada en el hospital nos quedaba un enfermo, por lo que me tomé un descanso, ya que venía trabajando muchos días. Cuando regresé había cinco pacientes y hoy ya teníamos ocho. La planta baja que tiene 40 camas para covid está llena y eso me parte el corazón, el virus todavía existe y está ahí, ahora el número de pacientes está subiendo y no hay que bajar la guardia", concluyó.