Tras la finalización del fenómeno La Niña, el cual se extendió por un período de tres años, hoy los especialistas advierten sobre los efectos que podrá generar su opuesto: El Niño. Los pronósticos auguran un período marcado de constantes lluvias de la mano de la crecida del Paraná para el último trimestre del año. "Fueron tres años de un mismo escenario que terminó y ahora estamos asistiendo a una condición general de la cuenca del Paraná, dentro de lo normal, no así de sus afluentes que aún están marcados por la continuidad de la sequía en todo el país", explicó el ingeniero Juan Borus, del Instituto Nacional del Agua (INA).
Si bien las lluvias mejoraron sobre la cuenca del Paraná, aún no se salió de la condición de seca. Lo que hace que aún se registren niveles fluctuantes cerca de lo normal. "Ahora tenemos una tendencia bajante, porque las lluvias se anticiparon y hay una disminución clara de las lluvias en la región con perspectivas de precipitaciones sobre el territorio argentino pero no impedirán que la tendencia descendente del Paraná a la altura del Santa Fe se manifieste", aclaró Bonus en diálogo con AIRE.
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El especialista adelantó que las perspectivas a futuro aún se están definiendo y todavía no está claro cuál será la intensidad del Niño."En principio lo que hay que definir es que vamos a una condición del clima global con características del Niño y es probable que tengamos una condición de aguas altas en el último trimestre del año", adelantó Bonus en diálogo con el periodista José Curiotto en el programa Creo.
En este escenario aseguró que es probable que El Litoral santafesino se vea jackeado por aguas altas. Sin embargo no arriesgó a confirmar que la tendencia sea certera dado la variabilidad que se registró en los últimos años ha sido muy fuerte y lo que está pasando este año se parece a lo que sucedió en 2009, cuando en mayo de ese año se registró con una altura de 2 metros menos a lo actual y terminó con nivel de inundación. "Es una referencia inmediata y hay que prepararse para que el último trimestre del año esté caracterizado por aguas altas", explicó el ingeniero.
En este escenario las personas que hayan instalado su vivienda por fuera del sistema defensivo del Gran Santa Fe pueden sufrir las consecuencias. "Es probable, y hay que tomar medidas porque está claro, si pasa lo mismo que en el 2009 esa gente tendría problemas de afectación de aguas altas, crecida e inundación. Esto no es pronóstico, pero es un marco de situación que tiene la mayor probabilidad de ocurrencia",
Sobre los asentamientos dentro de los reservorios el ingeniero adelantó que no está claro como se distribuirán las lluvias y son un problema generalizado. "Es probable que tengan problemas en el último trimestre del año", predijo.
En torno al pronóstico de lluvias locales, Bonus aseguró que estas pueden ser muy variada la situación, como pasó en el 2017. Las lluvias pueden trasladarse al norte que se den en la zona de gestación del río por lo que no se generarán problemas pero podría derivar en un Paraná crecido y con afectación de la zona defendida.
Un informe del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT, indica que todo apunta a un Niño fuerte, que podría ser similar a los ocurridos en los años 1982, 1983, 1997, 1998, 2015 y 2016.
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