Luego de que se anunciara la condena para cada uno de los ocho rugbiers acusados (y encontrados culpables) del asesinato de Fernando Báez Sosa, todos ellos fueron trasladados al penal de Melchor Romero.
Si durante el juicio estuvieron alojados en la Unidad Penal 6 de Dolores, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de esa ciudad dispuso vía oficio que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) los traslade al penal de Melchor Romero luego del proceso.
Las fuentes indicaron que más adelante se resolverá si ese continuará siendo su lugar de detención, o si, ya con una condena en primera instancia dictada por un tribunal, serán trasladados a otra unidad penal.
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El penal de Campana, que es el más cerca de Zárate, podría ser una de las opciones porque es el más cercano a sus familiares, algo que suele primar. Sin embargo, esa cárcel se encuentra sobrepoblada, por lo que podrían ser alejados de todos e ir a parar a una cárcel del interior bonaerense.
Otros de los supuestos lugares donde podrían llegar a ser trasladados sería la cárcel de Sierra Chica, la cual es considera como una de las más violentas del país, ya que allí ocurrió el motín más sangriento de la historia.
La sentencia por el asesinato de Fernando Báez Sosa
La brutal frase de Fernando Burlando a Máximo Thomsen
Mientras se leía la condena por el crimen de Fernando Báez Sosa, uno de los rugbiers, Máximo Thomsen se descompensó y se desmayó. Por lo que el abogado de la familia de la víctima habló con la prensa y dijo: "¿Thomsen se desmayó? Así le pegaron a Fernando, desmayado".
Burlando también se manifestó a través de las redes sociales sobre la sentencia: "Se dio el primer paso en el pedido de justicia por Fernando, marcando un precedente en el país, en especial para la juventud. La violencia nunca es el camino, puede traer consecuencias tan tristes como la muerte o la cárcel".
El duro mensaje de la joven que asistió a Fernando Báez Sosa
Virginia Pérez Antonelli fue la joven que, a sus 17 años, le realizó RCP a Fernando Báez Sosa e intentó salvarle la vida el día de su muerte. Fue, también, una de las testigos más importantes en la causa que derivó en la condena de los ocho jóvenes de Zárate.
A minutos de conocerse el veredicto, escribió: “Después de tres años y un proceso de terror, la justicia hoy tiene en sus manos una decisión crucial. Tiene que haber una sentencia justa después de tanta tortura, para que en el corazón de esa familia haya un poco de paz. El tiempo es hoy. #JusticiaPorFernando”.
Luego de que se conoció la sentencia, la joven escribió: “No sé qué decir, estoy desmayada hace veinte minutos”. Y luego agregó: “Lloren ahora basuras”.
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