Dentro de la extensa provincia de Córdoba, las reservas Cerro Blanco, Las Dos Hermanas y Los Barrancos invitan a caminar sin apuro, con los sentidos abiertos y el cuerpo en movimiento.
Las 3 joyas escondidas dentro de Córdoba para los más aventureros
Cerro Blanco: cóndores, piedras milenarias y río
En el corazón del Valle de Punilla, la Reserva Natural Cerro Blanco despliega un paisaje imponente entre montañas, pampas y el río Yuspe, que corre entre bloques de granito con más de 10 millones de años. El lugar forma parte de la Red de Refugios de Vida Silvestre y cuenta con unas 400 hectáreas dedicadas a la conservación del ambiente.
LEER MÁS ► Escapada a la Cuesta de Miranda: el tramo de la Ruta 40 en La Rioja que parece un laberinto natural
Ideal para el avistaje de cóndores y otras especies autóctonas, esta reserva permite recorrer senderos a pie, cruzar arroyos cristalinos y detenerse a contemplar la inmensidad desde alguno de sus miradores naturales. Además, ofrece servicios básicos para quienes deseen pasar el día o hacer una visita guiada.
Las Dos Hermanas: campo sustentable y monte pampeano
A sólo 12 kilómetros de la localidad de Arias, Las Dos Hermanas sorprende con una propuesta diferente. Esta estancia orgánica de 4.000 hectáreas combina actividades rurales con la conservación del monte nativo. Forma parte de la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas y se destaca por promover la agricultura regenerativa, el cuidado de la fauna y la educación ambiental.
LEER MÁS ► Escapada a un pueblo escondido en Corrientes que invita a desconectarse del ruido y vivir la calma
Los senderos recorren ambientes de pastizales, lagunas y rincones arbolados donde se pueden observar aves, mamíferos y especies autóctonas. Es el lugar ideal para quienes buscan una experiencia de contacto real con la naturaleza y el trabajo rural, en armonía con el entorno.
Los Barrancos: miradores, arroyo y biodiversidad
En el sur de la provincia, cerca del balneario de Luyaba, la reserva Los Barrancos ofrece una opción más accesible y familiar. Se trata de un espacio natural protegido por la Fundación Vida Silvestre, con senderos de baja dificultad que permiten recorrer entre 700 y 900 metros de monte, bordeando un arroyo sereno y rodeado de algarrobos, molles y tabaquillos.
Los miradores naturales son uno de sus grandes atractivos, ya que regalan vistas espectaculares del valle y el entorno serrano. Además, con un poco de suerte, es posible cruzarse con especies como zorros, pumas y aves rapaces.
Qué llevar para disfrutar al máximo del trekking en Córdoba
- Calzado cómodo y antideslizante
- Ropa liviana, sombrero y protector solar
- Agua potable y vianda
- Bolsa para residuos
- Cámara de fotos o binoculares para observar fauna
LEER MÁS ► Descubrí un pueblo alemán escondido en el corazón de Buenos Aires: historia, sabores y descanso
Cada uno de estos destinos ofrece algo único, pero todos comparten una misma esencia: naturaleza pura, senderos que invitan a explorar y la posibilidad de redescubrir la conexión con el entorno. Córdoba guarda rincones que todavía sorprenden, ideales para una escapada diferente y sin necesidad de irse tan lejos.
Te puede interesar





