"Mi transición es un proceso que empezó hace un par de años. Y siento que las transiciones de las personas trans nunca terminan. Es un proceso propio y cualquiera lo puede sentir de formas distintas, pero en mi caso, yo lo siento como un proceso que me acompaña".
La construcción de la identidad
Para Federica, la construcción de la identidad es algo que se vive y se construye a lo largo de toda la vida. "La autopercepción que una tiene sobre sí misma y la construcción de su identidad no es algo lineal. La construcción de la identidad no es algo que se pueda marcar en un hito", explica.
La discriminación en las redes sociales
La discriminación es una realidad constante en la vida de muchas personas trans, y Federica no es la excepción.
"Creo que el lugar donde más discriminación he sufrido es en las redes sociales", señala. "En la calle, muchas veces he escuchado un grito o un silbido, pero en las redes sociales siempre fue muchísimo más fuerte. Desde criticar la ropa hasta cómo hablo, incluso me han dicho que por qué me esfuerzo si mi voz no es femenina".
A pesar de esto, Federica reconoce que la sociedad cambió y que la violencia que ella y otras personas trans experimentan hoy es diferente a la de generaciones anteriores. "Cuando hablo con travas de otras edades, me doy cuenta de que la calle cambió muchísimo. La cantidad de maltratos, gritos e insultos que recibían cuando eran más chicas es incomparable".
Orgullosa de la lucha colectiva
Federica se siente profundamente orgullosa de pertenecer al colectivo LGBTQ+ y de su lucha incansable por los derechos.
"Hoy en día, el orgullo es resistencia", dice. "En una sociedad que cada vez apuntala más el odio en todos los espacios, el orgullo es resistir frente a ese odio y combatirlo con amor. Tratar de continuar el legado de aquellos militantes que pelearon por todo lo que hoy tenemos, es lo que me hace estar orgullosa".
Para Federica, pertenecer a un colectivo que sigue luchando por ampliar derechos y resistir los ataques es motivo de orgullo. "Lo que más orgullosa me hace sentir hoy en día es pertenecer a un colectivo que, a pesar de que el odio ha avanzado, no claudica en sus luchas y sigue peleando por los derechos".