Represión a veganos en la Rural: cuando emerge la violencia a puro “rebencazo”

¿Qué es lo que los defensores de los animales quieren contar? ¿Es momento de una reflexión? El respeto por los animales gana adeptos y apunta a esos rincones en los que la violencia está presente en el sistema de producción, aunque se pretenda naturalizarla.
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Por Mavi Martínez Sichar

La jornada del domingo no transcurrió como cualquier otra en la 133º Expo Rural de Palermo. Cuando finalizó una de las presentaciones de gauchos montados a caballo, un grupo de 50 activistas ingresaron a la pista con carteles y un grito común: ¡Liberación Animal!. La pacífica manifestación duró sólo segundos, porque inmediatamente los expositores regresaron con sus caballos al galope y arremetieron contra los activistas con boleadoras, látigos y hasta con facas. ¿Ésta es la tradición que debe seguir representándonos?.

Era esperado. Los movimientos y activistas que promueven la concientización sobre la liberación animal avanzan a pie firme en Argentina y todo el mundo. “Direct Action Everywhere” -“Acción Directa en todas partes”, traducido al español- es una organización internacional que busca visibilizar el sufrimiento y padecimiento de los animales para fines humanos (diversión, entretenimiento, placer, etcétera). En Argentina, el movimiento se sumó a otros como “Animal Libre” para realizar la primera gran intervención animalista: copar la pista de la Expo Rural.

“Lo teníamos planeado”, aseguró Candelaria en diálogo con Aire Digital. Ella fue una de las activistas de DxE (siglas con las que es conocido Direct Action Everywhere en el mundo) que accionó en la expo de Palermo. “No respondimos -ante la agresión de los gauchos- porque estamos en contra de todo tipo de violencia“, dijo. Es que la agrupación tiene basamentos en la militancia pacifista de Martin Luther King, quien buscó incansablemente el reconocimiento de los derechos de la población afro sin acudir a la violencia bajo ningún concepto.

Los gauchos de La Rural, en cambio, no fueron pacíficos. Las tradiciones gauchas fueron avaladas y respetadas en una época, como reconocimiento del hombre y el entorno que encarnaba las raíces de una naciente Argentina. Pero en pleno siglo XXI, ciertas tradiciones y  eventos culturales están en el ojo de la tormenta por representar valores que ya no son los mismos en un país con más de 200 años de historia. Así, actividades como la exposición de animales con fines lúdicos o lucrativos está siendo criticado. En fin, el antropocentrismo comienza a dar lugar a una crítica antiespecista.

Este ideario impregna sobre todo en los jóvenes, ya que generalmente, sobre los adultos pesa cierta naturalización. De hecho, los activistas que ingresaron a la pista de la Expo Rural tenían entre 16 y 40 años. “Fuimos hasta ahí porque es un lugar que muestra mucha violencia contra los animales”, contó Candelaria. “Ellos están encerrados, aturdidos y asustados por la cantidad de gente, y en ocasiones, drogados para soportar el espectáculo y rendir más”. Ése era el fin de la intervención. “Mostrar que eso no es normal y que no puede seguir pasando“. No es una imposición, sino una concientización.

Tras el feroz ataque de los gauchos y de una buena parte de los espectadores -imágenes que quedaron registradas en videos-, fue el mismo personal de seguridad del evento y de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires quienes asesoraron a los activistas para que iniciaran acciones penales contra la Rural. “Nos dijeron que esa gente se comportó mal y nos asesoraron todo el tiempo”, contó Candelaria a Aire Digital. “La gente no hace la conexión de que no se trata de un espectáculo sino de que están explotando a un animal”, reflexionó la joven.

Como en todo cambio de paradigma, siempre se le opone una resistencia. Por ello es que de nada sirve la imposición de prácticas e ideales, y desde la organización DxE lo tienen claro. Las intervenciones y acciones pacifistas y concientizadoras continuarán allí donde el sufrimiento animal esté enmascarado por la tradición y la cultura, dejando al desnudo quiénes son los violentos.

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