Durante la pandemia -principalmente en el año 2020, cuando los aislamientos fueron más estrictos-, se registraron dificultades en el acceso a los preservativos, el principal método de prevención de las enfermedades de transmisión sexual (entre las que se destaca el VIH) y de los embarazos no deseados. Algunos de esos obstáculos persisten hasta hoy, y por eso desde la AIDS Healthcare Foundation (AHF) Argentina proponen la distribución gratuita de condones en lugares no habituales, como bares, boliches y otros espacios recreativos.
En diálogo con AIRE, Natalia Haag, directora de Testeo y Prevención de VIH en AHF Argentina, sostuvo que "la pandemia hizo que toda la agenda de salud se centrara en el covid-19 y muchas otras enfermedades, como el VIH, quedaran un poco de lado, tanto en el cuidado de las personas que viven con VIH como en la prevención de su transmisión".
"En pandemia hubo demoras tanto en la distribución de profilácticos a los centros de salud como en los procesos de licitación y compra por parte del Estado. Y algo que pasó en toda Latinoamérica es que el látex disponible se empezó a usar en la fabricación de los guantes descartables del personal de salud, y costaba mucho conseguir la materia prima para la fabricación de los preservativos", reveló Haag.
"El preservativo es el método más económico y más accesible -al menos en la teoría- para prevenir muchas enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados. Pero durante la pandemia se desalentaba la asistencia a los centros de salud, y entonces se hizo mucho más dificultoso el salir a buscar algo tan sencillo como es el preservativo gratuito", recordó la entrevistada y apuntó que "si uno lo tiene que comprar en el supermercado o la farmacia, es algo muy costoso".
Frente a esta problemática, desde AHF Argentina se replantearon "la necesidad de generar políticas públicas mejoren el acceso a la distribución del preservativo gratuito, para no quedarse solamente en los efectores de salud, sino que también estén disponibles en cines, bares, boliches y otros lugares no convencionales".
Además, Haag hizo hincapié en que el profiláctico no sólo previene el VIH, sino una larga lista de enfermedades de transmisión sexual. Por ejemplo, recordó que en los últimos años se han triplicado en Argentina los casos de sífilis -aún antes de la pandemia- y esto se debe exclusivamente a tener relaciones sexuales sin preservativo.
De acuerdo a una encuesta que realizó la AHF a 30.000 argentinos de todas las edades e identidades sexuales, sólo el 14,5% dijo utilizar el preservativo siempre. "El resto lo usaba a veces o nunca, pero para que realmente cumpla su función hay que usarlo en todas las relaciones sexuales y de principio a fin, tanto para prevenir ETS como embarazos no deseados. Hay que usarlo a todas las edades, no es algo solo de los jóvenes", insistió la entrevistada.
Además, la especialista se detuvo en un dato que no mucha gente conoce: por ley, las obras sociales y las prepagas tienen que garantizar los preservativos de forma gratuita, a partir de la correspondiente receta emitida por el médico.
Finalmente, Haag recomendó hacer una vez al año un chequeo completo de Enfermedades de Transmisión Sexual, algo que está disponible tanto en la salud pública como en la privada y a través de las obras sociales.
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