Con firmeza la doctora Ramos Fondeville, asegura recordar todo lo acontecido el día del juicio: “Un año y unos meses después del hecho empezó el juicio. Fue en Junio del ’89 y lo que se demoró fue por todas las pruebas que pidió la defensa. Fue bastante rápido”.
Relató como se sentía en el momento previo: “El juicio a mi no me preocupaba, pero quienes me acosaron fueron los medios. Tuve que hacer una conferencia de prensa para explicar porque no se iba a televisar y que si se televisaba, se deformaba el juicio oral y público”.
“Estaba nerviosa por esto. No se pudo televisar a pesar de todos los pedidos que me llegaban del exterior”, relató la jueza. Además agregó que un profesor de derecho procesal de la universidad de Tucumán, le pidió que lo hiciera en un estadio para traer a sus alumnos a presenciar el juicio: “Nos quedamos con la decisión de hacerlo en el tribunal”.
Explicó: “La esposa de una de los jueces, estaba en la sala, entonces en los breaks, venía y nos contaba que la gente elogiaba la función del tribunal”.
Relató que el juicio duró una semana y comenzaba a las 14 horas: “Durante las horas del juicio, el único medio que transmitió fue la radio. Los vecinos lo escuchaban a la siesta”. A modo de dato de color, Ramos Fondeville, agregó: “Nos contaban que los dentistas, prendían la radio, cuando empezaban a atender, y no decían una palabra”.
La doctora explicó cuales fueron las sensaciones del tribunal y las consecuencias de haber cumplido con su deber: “Sentimos que habíamos hecho lo justo, misión cumplida. Salimos todos los jueces en el auto y nos estaba esperando una barrabrava de Monzón. Era un pasaje bastante estrecho y estaban colocados a un lado y al otro. Pedimos protección policial para esa noche, pero no nos la dieron. Y no pasó nada por suerte…”
Unanimidad del tribunal
“Algunos pensaban que tenía que ser absuelto por su condición de deportista, pero otros creían que había que sentenciarlo como a una ciudadano común”, explicó Ramos Fondeville.
“Fue condenado por unanimidad. El juicio fue clarísimo. Cuando desfilaron los peritos y mostraron los daños que había hecho Monzón sobre el cuerpo de Alicia. Estaba claro lo que había ocurrido”.
Finalmente en relación a la repercusión del juicio, por estar juzgando un boxeador tan famoso, la jueza dijo: “El reconocimiento hacia mi persona fue impresionante. De todos lados me llamaban, me invitaron a todos los programas televisivos de todas las épocas. Fui a almorzar con Mirtha Legrand. De repente la gente se me acercaba para sacarse una foto. A felicitarme venía la gente“.
Ramos Fondeville, explicó que hace 30 años, produjo muchos cambios en la provincia de Buenos Aires: “Se creo el gabinete de la mujer, se empezaron a crear las comisarías de la mujer. En Mar del Plata han sido muy efectivas”. Y lamentó: “Ahora pareciera que no se ha hecho nada de eso“.
La jueza sostuvo: “Una vez que pasó el juicio, las mujeres se animaron a denunciar. La misma Alicia Muñiz, había hecho denuncias, pero no había pasado de eso. Él se le presentaba a las cuatro de la mañana, y le tiraba la puerta abajo porque quería ver a su hijo”.
“Hasta cambió la forma de hacer las autopsias, se empezaron a abrir los cuerpos en forma de copa de champagne“, relató Alicia.
Las pruebas
Alicia Ramos Fondeville brindó detalles de las pruebas presentadas por los peritos: “Del balcón la tiraron, eso es lo que decía la pericia. Y cuando la tiraron, estaba en estado de inconsciencia, y así no la hubiesen tirado, hubiese muerto igual”. Y agregó: “Monzón se arrastró hasta la puerta de la casa y pidió ayuda al casero y le dijo, Alicia Muñiz se murió. Para simular la escena, se tiró. Luego dijo que fue para agarrarla a ella”.
“La versión que el dio en el juicio, Monzón, fue que ella se había asustado y se tiró del balcón. De todas maneras, no era un balcón alto y (Alicia) no presentaba signos de haberse defendido de la caída”, contó la doctora.
“Lo fundamental fueron las pruebas periciales. Fueron rotundas”
“Yo lo vi todo”
Al preguntarle a la jueza por uno de los testigos más mediáticos del caso, respondió: “El cartonero Baez, era un fabulador. Nos llegaban comentarios que el le tenía bronca a Carlos Monzón, porque había sido también boxeador. Quedó desestimado antes y no participó del juicio“. Según Ramos Fondeville, el cartonero Baéz, había recolectado toda la información de los diarios y había armado su propio relato.
Monumento a Monzón
Frente a la polémica de la quita o no del monumento a Carlos Monzón, ubicado en la costanera santafesina, la jueza respondió: “Yo creo que no debería ser quitada la imagen del deportista. Se le hace el monumento por el deportista que fue y no por lo que hizo a Alicia Muñiz”.
Reviví la entrevista con la Jueza Alicia Ramos Fondeville, en Emergencias 911




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