Matt Young, fotógrafo que está asentado en el Telescopio del Polo Sur, logró captar con su cámara un raro fenómeno meteorológico conocido como "halo de la Luna" en la gélida Antártida.
Un paraselene o "halo de la Luna" es un fenómeno óptico que ocurre al reflejarse la luz lunar en las nubes o minúsculos cristales de hielo y que se manifiesta como puntos luminosos en un gran círculo.
Según informa el sitio web ActualidadRT, en la imagen se puede apreciar que este halo forma un arco y rodea la Luna y el Telescopio del Polo Sur, que está diseñado para estudiar la radiación del fondo cósmico.
Leer más ► Ovnis en Mendoza: una seguidilla de luces en el cielo asustó a muchos
Un lugar especial para ver eso
Young captó una imagen espectacular durante otro fenómeno astronómico, la superluna rosada que ocurrió este lunes. La Luna alcanzó el punto más cercano a la Tierra, percibiéndose un 14 % más grande y un 30 % más luminosa que cuando se halla en el punto más alejado de la Tierra.
Hace pocos días falleció uno de los astronautas del Apolo 11
El 16 de julio de 1969, el Apolo 11 despegaba en el Saturno V hacia la Luna. Por primera vez, tres personas iban a viajar allí para dejar su huella -cuatro días después- y explorarla. De los tres elegidos para la misión, solo vive hoy Buzz Aldrin, y tiene 91 años. El primer ser humano que bajó del módulo Eagle y pisó la Luna, Neil Armstrong, falleció en el 2012 y este miércoles 28 de abril se fue Michael Collins, usualmente conocido como "el astronauta olvidado".
De Armstrong se sabe que fue el primer hombre que pisó la Luna. De ese momento, quedó inmortalizada la frase: "Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad". De Aldrin, se sabe que es el autor de la icónica imagen de la pisada en la Luna (atribuida a Armstrong), ya que fue quien tomó la fotografía de su pie el 20 de julio de 1969, un paso que Armstrong, al bajar, probablemente olvidó. Del astronauta olvidado, no se habla mucho. ¿Por qué? Porque mientras sus dos compañeros estaban explorando la Luna -el suceso que se quedó con la atención de todos-, Collins estaba orbitándola unas 30 veces. Era el piloto, así que no se bajó del módulo Columbia en ningún momento. Pero el relato paralelo que tiene, es deslumbrante.
El inolvidable viaje a la Luna
A las 6.52 de la madrugada del 16 de julio del 1969, los astronautas del Apolo 11 subieron a la nave. Collins subió segundo y se ubicó en el asiento de la derecha. En el medio estaba Aldrin. Collins sabía que no iba a bajar en la Luna. Al ser consultado sobre si esto significaba una frustración para él, lo negó rotundamente. Sabía que era un afortunado por haber sido seleccionado para orbitar la Luna en la misión más importante para la Nasa y la humanidad en aquel entonces.
Temas




