Todos nos hemos enamorado en algún momento de la vida. Incluso podríamos considerar que se trata de una de las sensaciones más idílicas del ser humano. Sin embargo, no todos sabemos qué pasa en nuestro organismo cuando ese alguien nos roba el corazón.
En Aire de Santa Fe dialogamos con Guido Pascariello quien forma parte del Conicet de Rosario y detalló el proceso químico del enamoramiento.
En primer lugar, aseguró que hay un proceso biológico que surge a la par del enamoramiento entre dos personas. Desde el punto de vista de la neurociencia, la sensación de amar a alguien se entiende como una “cascada química“, explicó.
En ese sentido “la frase ‘te amo con todo mi corazón’, debería ser ‘te amo con todo mi cerebro’ porque es un proceso que se da en la cabeza”, aseveró.
Esto es así porque el enamoramiento es un proceso químico muy complejo que se puede resumir en tres moléculas: Oxitocina, Serotonina, Dopamina.
La primera está relacionada con el vínculo, la segunda tiene que ver con la felicidad y las sensaciones y la tercera, que es la más fuerte, va de la mano con el éxtasis que sentimos al enamorarnos.
La última, la dopamina, estimula “un circuito de recompensa” que hay en el cerebro que permite que “nos sintamos eufóricos y alegres. Además nos hace más empaticos y comprensivos con el otro”.
Los efectos del enamoramiento pueden compararse con las consecuencias de consumir heroína
Cuando un amigo o familiar reconoce nuestro enamoramiento, puede llegar a opinar que adquirimos cierta actitudes tontas o poco serias.
En torno a esa sensación, Pascariello afirmó que la neurociencia entiende el efecto del estar enamorado como la consecuencia del estar drogrado. Sin embargo, hay una gran diferencia. El enamoramiento es un proceso endógeno que se da de manera natural y que no necesita de ningún factor externo.
¿Hay personas más enamoradizas?
Al hablar de enamoramiento, sabemos que cada proceso es individual y personal. No hay leyes generales que engloben a todos. Pero sí hay ciertas características que podrían generar ciertos conceptos.
Por eso, según Pascariello “hay personas que secretan mucha dopamina entonces se vuelven adictos al enamoramiento. Son individuos que buscan todo el tiempo conocer nuevas experiencias de amor para tener este éxtasis”.
¿Tres meses? ¿Un año? ¿O toda la vida? La cuestión del tiempo en el enamoramiento es clave. Sabemos que no queremos a la otra persona de la misma manera a través del paso del tiempo.
La ciencia reconoce y explica ese ciclo. “La dopamina tiene un ciclo en nuestra vida. Ese estímulo en un momento deja de generarse y se va. Pero quedan las dos primeras: la oxitocina y la serotonina”.
Ese proceso podría entenderse como el paso del enamoramiento al amor.

En torno a cuánto tiempo se puede estar enamorado o, mejor dicho, producir dopamina, aseguró que “cada persona experimenta sus propios ritmos y dependerá de sus propias experiencias personales. No se puede decir que hay un tiempo específico en el que termine la recompensa química y que se llegue a la estabilidad”.
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