José Luis Vega, excombatiente de Malvinas: "Apuesto todo a los jóvenes, ellos van a continuar con la memoria"
A 44 años del inicio de la Guerra de Malvinas, el excombatiente santafesino recordó en AIRE su experiencia en el frente, el impacto del regreso en silencio y la importancia de mantener viva la memoria colectiva.
José Luis Vega excombatiente de Malvinas, visitó AIRE este 2 de Abril, recordó la guerra y reflexionó a 44 años de su inicio.
A 44 años del inicio de la Guerra de Malvinas, el excombatiente santafesino José Luis Vega compartió un crudo y emotivo testimonio en el programa Ahora Vengo, por AIRE. Allí repasó su experiencia en el conflicto, el impacto del regreso y la necesidad de mantener viva la memoria.
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Vega, integrante de la Agrupación 2 de Abril de Veteranos de Malvinas de Santa Fe, formó parte del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 121, la única unidad de la ciudad que fue trasladada al Teatro de Operaciones del Atlántico Sur. “Siempre digo que fuimos a donde nos mandaron, con lo que teníamos e hicimos lo que pudimos”, afirmó.
Del calor de Santa Fe al frío de Malvinas
El traslado al sur marcó un quiebre. “Salimos con 35 grados y bajamos en medio de una tormenta de nieve, sin saber dónde estábamos”, relató. Una de las imágenes que le quedó grabada fue la llegada a Río Gallegos: “Vi un cartel iluminado que decía ‘Welcome to Río Gallegos’. Nunca había visto la nieve”.
Durante el conflicto, la tensión era constante. “Cada vez que sonaba la alerta roja salíamos corriendo a los pozos. Había muchas”, recordó. Además, describió las dificultades cotidianas: comida escasa, frío extremo —con temperaturas de hasta -23 grados— y comunicación casi inexistente con sus familias.
La guerra, el final inesperado y el regreso en silencio
Vega contó que se enteró del fin del conflicto por una pequeña radio mientras hacía guardia: “Una locutora lloraba diciendo que todo se había terminado. No entendíamos nada, porque creíamos que estábamos ganando”.
La confirmación llegó horas después con la formación del grupo y el anuncio del cese de hostilidades. “Ese fue el cachetazo”, describió.
El regreso también dejó una marca profunda. A diferencia de la despedida —con una multitud acompañando desde Guadalupe hasta casi Paraná—, la vuelta fue en silencio: “Volvimos ocultos, no había nadie esperándonos”.
Además, debieron permanecer dos semanas más en el sur tras el final de la guerra, debido a las dificultades logísticas para regresar.
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Las secuelas y el silencio tras la guerra
El excombatiente remarcó que, tras el conflicto, hubo un período de “desmalvinización” en el que no se hablaba del tema. “Hubo diez años en los que esto no se tocaba”, señaló.
También advirtió sobre la falta de contención: “Hubo más muertes por suicidio que en combate, algo inentendible”. En ese sentido, destacó la importancia de los centros de veteranos para reconstruir la memoria colectiva.
En total, 649 soldados argentinos murieron en la guerra, 55 de ellos santafesinos.
Memoria, soberanía y nuevas generaciones
Vega también reflexionó sobre la actualidad y el reclamo de soberanía. En relación a los viajes a las islas, explicó su postura: “Respeto a quienes van, pero para mí es como pedir permiso para entrar a mi casa”.
Por último, puso el foco en el futuro: “Les apuesto todo a los jóvenes. Son ellos los que van a continuar con la memoria”.
En el marco del aniversario, el excombatiente participará de la vigilia en la Plaza del Soldado Argentino en la ciudad de Santa Fe, donde se realizará un acto para homenajear a los caídos. “Llueva o no, hay que estar. Es una obligación moral no olvidarlos”, concluyó.







