Esperanza bajo la lluvia: el clima empieza a ayudar en la lucha contra el fuego en Chubut
Las precipitaciones se registraron alrededor de las 14 horas y comenzaron en Epuyén, para luego extenderse hacia El Hoyo, Esquel, el Parque Nacional Los Alerces y el paraje Rincón de Lobos. Si bien no fueron lluvias intensas, representaron un aporte significativo para las tareas que llevan adelante brigadistas y bomberos que combaten el fuego.
La caída de agua permitió reducir la temperatura del suelo y humedecer la vegetación seca, dos factores clave para frenar el avance de las llamas. En sectores donde el calor extremo y el viento habían complicado el trabajo, el cambio climático abrió una ventana de oportunidad para reforzar las líneas de contención y avanzar sobre los focos activos.
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En localidades como Epuyén, Esquel y El Hoyo, la lluvia fue recibida con alivio y expectativa por parte de los vecinos, que durante días convivieron con el humo y la cercanía del incendio a zonas pobladas. En el Parque Nacional Los Alerces, el fenómeno resulta estratégico para que las cuadrillas del Servicio Provincial de Manejo del Fuego y de Parques Nacionales puedan operar con mayor seguridad en puntos críticos.
Desde los organismos a cargo del operativo aclararon que, pese al alivio que representa este aporte climático, las tareas continúan. Aún resta avanzar con la liquidación de puntos calientes y sostener guardias de ceniza para evitar reactivaciones cuando cesen las precipitaciones.
Para los combatientes, las lluvias significan también un respiro tras jornadas extenuantes, en un escenario que sigue siendo complejo, pero que ahora cuenta con un aliado clave: el clima.
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