Bronca e indignación por un desfile de chicos en adopción en un shopping

Bronca e indignación por un desfile de chicos en adopción en un shopping

El evento “Adopción en Pasarelas” causó furia por el lugar en el que se expuso a los menores. “Fue para darles visibilidad”, se excusaron los organizadores.


El evento “Adopción en Pasarela” causó un aluvión de críticas e indignación en las redes sociales. Allí niños y adolescentes de entre 4 y 17 años, que están en adopción esperando por una familia que les dé un nuevo hogar, fueron llevados este martes a un shopping de Cuiabá, en el estado de Mato Grosso (Brasil), para un desfile que tenía el objetivo de “darle visibilidad a los chicos”.

Fue promovido por la Comisión de la Niñez y la Juventud de la Orden de Abogados de Brasil de Mato Grosso, que quedó en el centro de las críticas. En Twitter, por ejemplo, se multiplicaron los cuestionamientos y la comparación con las antiguas formas de venta de esclavos y prostitución.

Para peor se supo que ésta fue la segunda edición del evento y las explicaciones de los organizadores no fueron lo que se esperaba. En el material de divulgación, la presidenta de la Comisión de Niñez y Juventud, la abogada Tatiana Ramalho, afirmó que el objetivo era “dar visibilidad a esos niños y a estos adolescentes que están aptos para la adopción”. En el texto, añade: “como siempre decimos, lo que los ojos ven, el corazón siente. La invitación se extiende a todos los que se solidarizan con la causa de alguna forma, para que puedan conocer más sobre la adopción”.

Según la abogada, tras la última edición del desfile, en 2016, dos adolescentes de 14 y 15 años fueron adoptados. Antes de entrar en la pasarela, profesionales de belleza cuidan el pelo de los niños y jóvenes, que son maquillados y también visten ropa y accesorios de tiendas que son parejas del evento.

La ex diputada Manuela D’Avila fue una de las más críticas con la iniciativa. Para ella, el desfile transmite la idea de que los niños buscan la aprobación de las familias por medio de sus apariencias físicas. “Creo que esa es una de las noticias más tristes que he leído. Los niños en una pasarela, llenos de sueños y deseos, buscando la aprobación a partir de un desfile, como si para amar a un hijo tuvimos que admirarlos físicamente”, escribió

Pero no fue la única que protestó por lo ocurrido: “Los sentimientos de rechazo y carencia afectiva de esos niños ya son muy grandes ¿y todavía los tienen que someter al análisis visual de las personas? Entiendo el esfuerzo de los involucrados, pero me parece demasiado cruel ser escogido como si fueran un perro de raza”, describió una mujer en uno de los comentarios de la publicación.

“Imaginate que estos niños ya deben estar ansiosos, y psicológicamente sacudidos con toda esa exposición, como para además tener que lidiar con expectativas no correspondidas”, cuestionó una usuaria.

“Una feria de adopción, una vitrina, mirá lo que te gusta y te lo llevas a casa. No sé qué nombre dar para eso”, criticó otra en Facebook.

Ante la lluvia de críticas, desde la organización se trató de explicar que la intención fue hacer algo positivo: “Se trata de una noche para que los que pretenden adoptar puedan conocer a los niños y los adolescentes. La población en general podrá tener más información sobre la adopción y los menores en sí tendrán un día diferente, en el que se arreglarán, peinarán, maquillarán y usarán ropa para el desfile”, dijo Ramalho en un comunicado.

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