Brisa tiene cinco años. Vive en la localidad bonaerense de Moreno con sus hermanos mellizos, sus tres primos y sus tíos Empezó el jardín, pero no pudo ingresar de la mano de su mamá. Casi ni la recuerda. Es que ella fue asesinada por su marido -padre de la nena- en 2014.
La historia de Brisa fue tomada por la asociación civil La Casa del Encuentro para reclamar una ley que les brindara un sustento económico a los hijos de víctimas de femicidio cuyos padres están presos, hasta cumplir la mayoría de edad. El proyecto se convirtió en Ley con la media sanción de Diputados, que llegó este miércoles por la noche. La iniciativa viene a traer un soplo de alivio en la tragedia que atraviesan miles de niños, niñas y adolescentes, en un país donde una mujer es asesinada cada 30 horas en contextos de violencia machista.
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“Brisa es una de las víctimas colaterales de femicidio, pero se calcula que hay más de 3 mil niños en esta situación en el país. Conocí a Brisa muy poco después del crimen de su mamá, y desde entonces venimos peleando por una ley nacional que garantice una asistencia económica mensual equivalente a una jubilación mínima y asistencia médica integral para los hijos de las mujeres asesinadas por la violencia machista”, relató por Sin Querer Queriendo Maximiliano Montenegro, periodista de Diario Popular, especializado en cuestiones de género y acompañante de la familia de Brisa en todo este proceso.
“En mayo del año pasado, la iniciativa tuvo media sanción en el Senado, por unanimidad. Desde entonces estábamos luchando para que baje a la Cámara de Diputados, algo que afortunadamente sucedió en las últimas semanas”, recordó.
“Ayer seguí atentamente lo que fue la discusión en el recinto y las intervenciones de las legisladoras. Todos entendemos que el problema de fondo es otro: las políticas públicas que están ausentes, que no alcanzan, lo que marca el acontecer cotidiano de las víctimas de la violencia machista, cuyo rostro peor es el femicidio“, argumentó Montenegro.
El proyecto fue convertido en ley por el voto unánime de los diputados presentes
El periodista hizo especial mención a la intervención de la diputada Del Pla: “Romina Del Pla mencionaba que una ley como ésta necesariamente tiene que tender a extinguirse. Debemos trabajar como país para que en un futuro no tan lejano no haya beneficiarios, que no haya niños o niñas que necesiten cobrar una reparación económica porque su madre fue víctima de femicidio“, reclamó.
En la mayoría de los casos, los niños quedan totalmente desamparados, porque los femicidas habitualmente son sus propios padres, quienes luego de cometer el crimen terminan presos o se suicidan. El objetivo de esta reparación económica es que los familiares o allegados que se hagan cargo de los niños tengan una ayuda a la hora de criarlos y de darles una nueva vida luego de pasar por momentos tan dolorosos.
Es el caso de Brisa: luego del asesinato de Daiana (mamá de la niña y de otros dos hijos), Cintia, su hermana, se hizo cargo de los huérfanos. De repente, en una pequeña casita, eran ocho personas conviviendo: Cintia, su esposo, sus tres hijos, Brisa y sus dos hermanitos. Todos dependiendo de un solo sueldo, que no alcanzaba para cubrir las necesidades básicas. Una y otra vez intentaron conseguir un apoyo de Desarrollo Social, tanto a nivel local como provincial o nacional. La respuesta fue siempre negativa. En una de las movidas solidarias para ayudar a la familia, Montenegro conoció a Brisa, y se comprometió a ayudarla. Así fue como contactó a Cintia con La Casa del Encuentro.
“Al principio fue difícil”, recordaba Cintia en una entrevista con Perfil: “Cuando los chicos llegaron a mi casa estaban rebeldes, porque el padre y los abuelos paternos les habían dicho que mi hermana se había ido con otro hombre”, explicó. Los nenes pensaban que su mamá los había abandonado. Eso les hizo creer su padre, Iván Adalberto Rodríguez.
En diciembre de 2014, Rodríguez denunció en la comisaría local que Daiana Barrionuevo (24), su ex esposa, se había ido de la casa y había abandonado a sus tres hijos: Brisa y los mellizos, Tobías y Elías. Pero veinte días después se descubrió que la verdad era otra. Dos personas encontraron en el arroyo Las Catonas de la localidad de Moreno el cuerpo de Daiana dentro de una bolsa de consorcio, envuelto con una frazada. Rodríguez la había asesinado a golpes. En octubre del año pasado fue condenado a cadena perpetua.
Ada Rico, directora de La Casa del Encuentro, habló por Hay Quórum y valoró que la iniciativa haya tenido apoyo unánime de los legisladores: “Los diputados y diputadas de los diferentes bloques entendieron que esto iba más allá de los partidos políticos, es algo que atraviesa a toda la sociedad, y quedó demostrado ayer”, sostuvo la entrevistada.
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