El cuerpo del papa emérito Benedicto XVI, fallecido hoy en el Vaticano a los 95 años, se expondrá desde el lunes en la Basílica de San Pedro para la despedida de los fieles, anunció hoy la Santa Sede. Joseph Ratzinger murió a casi 10 años de presentar su renuncia como papa. Según el padre Daniel Siñeriz de la Diócesis de Rosario, la crisis económica y los conflictos morales en torno a los abusos de menores en la Iglesia, lo desbordaron.
Siñeriz habló con AIRE, tras conocerse la noticia del deceso del papa emérito Benedicto XVI, sobre la figura de Joseph. Lo destacó como un teólogo muy importante para la Iglesia en un momento destacado como el Concilio Vaticano Segundo. Fue designado para establecer los lineamientos y canalizar la renovación a traves de la teología.
"Tuvo destacada actuación ya que su pensamiento fue valioso para el contenido del Concilio Vaticano Segundo. Juan Pablo II le encargó la Doctina de la Fe donde Ratzinger tuvo una actuación importante", señaló el entrevistado.
El padre Siñeriz explicó que Benedicto XVI fue elegido en un momento de ciera transición ya que el papado de Juan Pablo II fue muy imprtante. En esa época había situaciones complicadas sobre todo a nivel económico en la Iglesia, que se acercaban a la problemática del mundo financiero. Cuestión que Juan Pablo, a pesar de la ayuda del Opus Dei, no pudo resolver.
"La denuncia por abuso de niños tomó gran magnitud en la Iglesia y es un problema que seguramente lo desbordó. La cuestión económica y los conflictos morales lo desbordaron", expresó Siñeriz ante la consulta sobre los motivos de la dimisión de Benedicto XVI como papa.
Para Siñeriz, Ratzinger tuvo la virtud de llevar la crisis al punto maximo para exponer la necesidad de establecer un cambio y dejar todo en manos de Bergoglio. Sobre su perfil como teólogo, el sacerdote explicó que Ratzinger no fue un especialista en doctrina social sino en dogma.
Entrevista con Daniel Siñeriz
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