lunes 26 de octubre de 2020
Sociedad | mamá | Asesinato | Homicidio

A un año del asesinato habló la mamá de Maxi Olmos: "Salió de casa y lo volví a ver dentro de una bolsa negra"

Este sábado se cumple un año que asesinaron a Maxi Olmos para robarle la moto sobre Pasaje Larramendi. El testimonio de Azucena ante la ausencia su hijo "malcriado" y el pedido de condena perpetua para los asesinos.

El 19 de septiembre del 2019, a las 21 asesinaron a Maxi Olmos en Pasaje Larramendi y Pasteur para robarle la moto. En la casa materna, su madre lo esperaba con ravioles, pero Maxi nunca llegó. A un año del homicidio del joven habló Azucena, su madre" Maxi salió de casa y lo volví a ver en una bolsa negra."

"Se lo extraña un montón, siempre está presente entre nosotros. Él no se merecía esto, le cortaron las alas, tenía proyectos con su novia, tanto sacrificio para hacer su casita, lo único que pido es justicia, " expresó desde el dolor Azucena al móvil de Julián Brochero por Aire de Santa Fe.

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Maximiliano Olmos

Maximiliano Olmos

Maxi Olmos era el cuatro de cinco hermanos, "el malcriado". Azucena asegura que no es que lo quería más que a sus otros hijos sino que "era un ser de luz". Fue abanderado de la escuela primaria Julio Bello y terminó el secundario en la Juana Del Pino. Viajó a Bariloche junto a sus compañeros de promoción porque ganaron un concurso cuyo premio era el viaje de egresados. Empezó a trabajar en una carpintería y juntó dinero para comprarse la moto que tanto quería. A la semana lo asesinaron para robársela, justo cuando iba camino a la terminal de ómnibus a buscar a su novia.

"En un minuto le sacaron la vida, yo trato de estar siempre bien para mis hijos y mis nietos pero el dolor está siempre. No hay día que no nos acordemos de él, de la música que le gustaba, de todo", afirmó.

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Maxi "el mal enseñado"

Azucena recuerda a Maxi como "un sol" pero aclara que no sólo a ella le hace mucha falta sino también a sus hermanos. "El era para mí un sol, los mismos hermanos lo dicen, el jamás me hacía renegar, tiene tres hermanas por parte del padre y el papá también decía que era muy bueno."

La madre recuerda constantemente que a Maxi le quedaron un montón de sueños sin cumplir y uno de ellos iba a ser una alegría compartida. "El año pasado se fueron de vacaciones con Daiana (pareja de Maxi) y este año me iban a dar un nieto."

Cómo fueron los últimos minutos que Maxi compartió con su mamá

Esa tarde del 19 de septiembre Maxi salió a comprar unos repuestos. Azucena no estaba en la casa y cuando regresó, su hijo había salido. "Le mandé un mensaje y él estaba en el taller de motos de Facundo Zuviría. Después vino a casa, se bañó porque a las 21 tenía que ir a buscar a Daiana a la terminal de colectivos. Cuando salió de casa yo estaba hablando por teléfono y me dijo 'Mamá voy a buscar a Daiana' y se fue".

Azucena, siguiendo con la costumbre de malcriar a Maxi preparó ravioles de verdura para toda la familia pero a Maxi se los preparó de carne. Se puso a cocinar, pasó el tiempo y ella comenzó a preocuparse porque Maxi demoraba. Más tarde, con la puerta entreabierta Azucena observó movimientos del resto de los familiares en la casa. Habían llegado a darles la mala noticia. En primer momento, a Azucena le comunicaron que su hijo había tenido un accidente. "Cuando llegué al hospital ya no lo pude ver. Lo vi después adentro de una bolsa negra".

"Cuando estábamos en el velorio fue la mujer que auxilió a Maxi cuando lo hirieron de muerte y me dijo Quedate tranquila mamá, él no estuvo solito lo tapamos con una frazada porque tenía frío y yo lo agarré de la manito. Yo tengo un dolor tan grande que no quisiera estar más acá. Después de que mataron a Julio Cabal yo decía pobre madre y a los dos días me toca a mí", recordó con dolor profundo.

El testimonio de Pablo, el hermano de Maxi

Uno de los hermanos de Maxi, Pablo accedió a hablar desde el móvil de Julián Brochero y contó cómo vive el dolor desde su lugar: "Me da mucha tristeza verla a mi mamá sufriendo así por algo que no tiene remedio. Uno se va dando cuenta con la vida, mi hermano era más grande que yo y compartíamos muchas cosas: momentos, cumpleaños, de todo. Somos una familia unida pero ahora hay un lugar ocupado, menos. Nos tenemos que ayudar entre nosotros porque no nos queda otra."

" A mí no me gustaba a jugar al fútbol pero Maxi me agarraba de arquero para practicar. Yo tuve un accidente en la moto el año pasado y me quebré el brazo. Todas las noches o los mediodías Maxi me iba a dar de comer al Cullen y se quedaba hasta que lo echaban", recordó.

El dolor eterno de Azucena y el pedido de justicia

Dos días antes de que mataran a Maxi Olmos, un ladrón asesinó a Julio Cabal en la fiambrería que atendía en calle Urquiza al 2200. "Yo la veía a Inés (madre de Julio) y decía pobre mujer cuanto dolor y a los dos días me pasó a mí. Con Inés siempre compartimos un saludo, un abrazo y pedimos justicia, no sólo para Maxi y para Julito, para todas las víctimas. No vamos a bajar los brazos, nosotros esperamos el juicio pero no va a terminar ahí. Vamos a seguir apoyando a todas las mamás así como yo también tuve el apoyo".

Azucena espera que los dos imputados por el homicidio de Maxi sean condenados por el Juez a prisión perpetua. "Esto no tiene sanación. Cuando Dios me lleve creo que ahí me voy a curar. A uno no le enseñan a perder un hijo. Es un dolor que te quema por dentro, yo me siento vacía".

A un año de la muerte de Maxi Olmos, Aire de Santa Fe dialogó con su familia.

Maximiliano Olmos tenía 25 años. Fue asesinado de dos disparos en la noche del jueves 19 de septiembre, en medio del robo de su moto. El ataque se produjo a las 20.45 cuando Maxi se dirigía en moto a buscar a su esposa a la terminal de colectivos. Lo hirieron en Pasaje Larramendi y Pasaje Pasteur, fue trasladado al Hospital Cullen pero a raíz de la gravedad de las heridas, falleció pasados 20 minutos de la medianoche.