1 de noviembre: celebramos el Día de todos los Santos

El martes 1 de noviembre disfrutaremos de un festivo por ser el Día de Todos los Santos. Pero aunque se lleve celebrando toda la vida, muchos siguen sin saber el origen de esta festividad a la que acompañan también una gran variedad de ritos.
santoral 1 de noviembre.jpg

Su origen, como es obvio, tiene que ver con la Iglesia Católica, y se remonta a hace más de 1280 años. En realidad, y aunque sea una forma muy poco correcta de decirlo, se trató de un “parche” del Vaticano para conseguir que todos los santos fueran venerados al menos un día al año.

El impulsor de esta medida fue el papa Gregorio III, que durante su tiempo de pontificado (731-741) consagró una capilla en la Basílica de San Pedro en honor de todos los Santos, y fijó su aniversario para el 1 de noviembre.

Más tarde, situándonos ya a mediados del siglo IX, el papa Gregorio IV (827 a 844) extendió la celebración a toda la Iglesia. De esta forma, todos los santos tienen un día del calendario para ser venerados, incluidos los que además poseen una fiesta propia en el calendario litúrgico.

Al ser un día en el que se veneran a todas las citas del santoral, la tradición le ha convertido en festivo y no laborable. Por lo general, las catedrales lo celebran exhibiendo las reliquias de los santos que tienen entre sus muros.

Pero también, según marca la Iglesia, es “de precepto para los católicos”, lo que quiere decir que todos ellos deberán participar de la Santa Misa y acudir al Templo.

Que el Día de Todos los Santos se sitúe justo antes del Día de los Fieles Difuntos, al que tradicionalmente se le conoce como ‘Día de los Muertos’, tampoco es casual.

El 2 de noviembre es habitual visitar los cementerios para recordar a nuestros difuntos y “coronarlos” con flores. Al celebrar justo un día antes el Día de Todos los Santos, y ser preceptivo acudir a misa, la Iglesia se “garantizó” de esta forma que en el ‘Día de los Muertos’ todos los santos hubiesen sido venerados, así como que sus feligreses hubiesen rezado, confesado y comulgado recientemente.

Con el transcurso de los años y los diferentes cismas que sufrió la Iglesia Cristiana, el catolicismo es la única que mantiene el día 1 de noviembre para celebrar el Día de Todos los Santos.

Por su parte, en la Iglesia Ortodoxa (la segunda iglesia cristiana con más fieles tras la Católica), en la Anglicana y en la Luterana o protestante; esta festividad se conmemora el primer domingo después de Pentecostés (la festividad religiosa que se celebra cincuenta días después de Pascua, en la que los cristianos conmemoran la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles).

Fuente: www.as.com

Las más leídas