El contexto social y económico que atraviesa el país, con una inflación descontrolada que impacta principalmente en el precio de los alimentos, pega de lleno en los sectores más necesitados de la sociedad. La falta de recursos, denunciada por comedores comunitarios de Rosario y Granadero Baigorria con la elaboración de chorizos rellenos de polenta, también se siente en la ciudad de Santa Fe. Los referentes locales advierten que están "cada vez peor" y que últimamente aumentó considerablemente la cantidad de gente que acude a diario por un plato de comida.
Es el caso del comedor comunitario de Santa Rosa de Lima, ubicado en Tucumán al 4500, que hace 25 años abre de lunes a viernes para alimentar a las familias necesitadas del barrio y alrededores. En diálogo con el móvil de AIRE, el presidente de la vecinal, Miguel Verón, dijo que la situación económica "hace que sea muy difícil seguir porque cada vez las cosas aumentan más todos los días" y el dinero no alcanza para producir la cantidad de comida necesaria.
En la actualidad, el comedor prepara entre 55 y 65 raciones diarias, siempre en horario vespertino, porque el objetivo es que "los chicos se duerman con la panza llena". Verón remarcó que la idea es "darle de comer a todo el mundo hasta que alcance. Por ahí nos falta la comida, pero tratamos de que nos alcance para todos. La idea es que todo el mundo que venga acá se lleve su tupper de comida. Pero no quiere decir que nos alcance todos los días para cocinar".
En ese sentido, destacó la ayuda que reciben, tanto en forma de donaciones como de colaboración voluntaria, para cumplir con el objetivo de alimentar a un número importante de familias por día: "Estamos dando el pan porque un muchacho de acá de Santa Rosa que se fue a vivir a otro lado tiene panadería y nos dona todos los días el pan", contó, y agregó que "hay gente que trabaja de 15 a 21 cocinando y limpiando sin cobrar un peso, y solo se lleva la comida del día. Con eso la estamos peleando mejor, nos sentimos un poquito más aliviados".
Pese a la situación adversa, el presidente de la vecinal de Santa Rosa de Lima aseguró que no van a abandonar el comedor, pero llamó a la reflexión a los formadores de precios: "Hay gente que nos comenta que tiene trabajo, pero una o dos semanas antes de fin de mes ya no tienen qué comer. No sé cómo se hace, pero los empresarios se tendrían que fijar un poquito más en la gente", concluyó.
Chorilenta
En protesta por la falta de recursos a nivel nacional y provincial, comedores comunitarios de las ciudades de Rosario y Granadero Baigorria elaboraron el chorilenta: chorizos rellenos con polenta. "Es la comida que hacemos para que vean las necesidades que hay en los comedores; esto no es un menú diario, sino que es una forma de protesta", explicó en diálogo con AIRE Walter Vallejos, referente de Luchadores Independientes Organizados (LIO).
"Esto atravesó la frontera de Santa Fe, es lo que está pasando en el país. Detrás de este chorizo de polenta está la protesta de las agrupaciones sociales que hoy no queremos estar en la calle cortando y perjudicando a los que quieren trabajar", definió el referente social.
Desde la organiación LIO trabajan con la colaboración de vecinos, dado que los comedores no reciben mercadería desde el mes de febrero por parte de la Nación. "La provincia nos da algo que no alcanza e insistimos en que nos den una mano, pero no tenemos eco en el reclamo", describió Vallejos.
La respuesta de Provincia
El gobierno provincial respondió a la original protesta de comedores comunitarios de las ciudades de Rosario y Granadero Baigorria que elaboraron "chorilentas" -chorizos rellenos con polenta- por la falta de recursos. En diálogo con AIRE, aseguraron que los referentes sociales "buscan llamar la atención" y que desde la Provincia están en "contacto permanente" con la organización, a la que se asiste no solo con partidas alimentarias y fondos económicos, sino también con programas de capacitación en oficios para darle a los jóvenes una salida laboral.
"Cada referente busca llamar la atención o tener una participación en los medios de comunicación, hacerse notar, buscar algo más. No es momento de politiquería, no es momento de discutir cuestiones más bajas... Seguramente a la polenta la recibe tanto de algún programa del municipio a través de Provincia o de Provincia directamente y creo que eso se le escapa a Walter (Vallejos, referente de Luchadores Independientes Organizados). Lo conozco hace unos cuantos años, sé que tiene una tarea comunitaria histórica y con la provincia la hemos ido potenciando", indicó Camilo Scaglia, director provincial de Desarrollo Territorial.
En ese sentido, el funcionario enumeró los distintos convenios que la organización dirigida por Vallejos tiene con la Provincia: "la Tarjeta Institucional, donde todos los meses recibe una partida alimentaria específica para su organización; los talleres de Santa Fe+, donde forma y capacita en oficios a jóvenes con el municipio de Baigorria; y también programas como Fortalecimiento Institucional, que no solo da la partida alimentaria, sino que se encarga de sostener el comedor, cualquier gasto de funcionamiento que pueda llegar a tener o la compra de alguna cuestión que no llega vía tarjeta institucional".
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