Pobreza en Santa Fe y Rosario: empleo, salarios y una brecha que se amplió después de la pandemia

La pobreza afecta al 38,6% del Gran Santa Fe y al 23,1% del Gran Rosario. Qué muestran los datos sobre empleo e ingresos de ambas ciudades

Los datos del INDEC muestran una diferencia de 15,5 puntos en los niveles de pobreza entre el Gran Santa Fe y el Gran Rosario.

Los datos del INDEC muestran una diferencia de 15,5 puntos en los niveles de pobreza entre el Gran Santa Fe y el Gran Rosario.

Maiquel Torcatt / Aire Digital

Los últimos datos del INDEC pusieron en evidencia una diferencia significativa entre los dos principales aglomerados urbanos de la provincia de Santa Fe. Durante el primer semestre de 2026, la pobreza alcanzó al 38,6% de la población del Gran Santa Fe, mientras que en el Gran Rosario llegó al 23,1%.

La distancia entre ambos indicadores es de 15,5 puntos porcentuales y también aparece en los niveles de indigencia: fue del 9,8% en el Gran Santa Fe y del 6,2% en el Gran Rosario.

La diferencia no siempre fue tan marcada y, de hecho, se profundizó en los últimos años. Para entender qué puede haber detrás de los datos, AIRE dialogó con Eugenio Franco, licenciado en Ciencia Política e integrante de TQF Consultora, quien analizó la evolución histórica de ambos aglomerados y puso el foco en distintos indicadores del mercado laboral, la composición del empleo y los ingresos.

Pobreza en Santa Fe y Rosario: el después de la pandemia

La comparación histórica muestra que la diferencia entre ambos aglomerados se profundizó especialmente después de la pandemia. Según el análisis de Franco, en 2019 la brecha de pobreza entre Santa Fe y Rosario nunca había superado los tres puntos porcentuales. Incluso, en el segundo semestre de ese año el Gran Santa Fe registraba una proporción de personas pobres ligeramente menor que el Gran Rosario: 34,4% contra 35%.

El escenario cambió después de la pandemia: el Gran Santa Fe llegó a registrar una pobreza del 50,5% en el primer semestre de 2021, mientras que Rosario tuvo un comportamiento diferente y alcanzó su máximo más tarde, con 46,8% en el primer semestre de 2024.

Desde entonces, según los datos analizados, Rosario redujo con mayor intensidad su nivel de pobreza hasta llegar al 23,1% actual, mientras que Santa Fe se mantiene en el 38,6%.

“Una primera causa de la brecha entre Santa Fe y Rosario debería buscarse en los procesos locales que tuvieron lugar tras la salida de la pandemia, como la mayor tasa de actividad y a la mayor tasa de empleo que tuvo Rosario por sobre Santa Fe”, explicó Franco y mencionó como posible elemento diferencial el impacto que tuvieron las agroexportaciones en el Gran Rosario por los altos precios internacionales de 2021 y 2022.

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Uno de los datos actuales que marca diferencias entre ambas ciudades aparece en el mercado laboral. Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de empleo fue del 41,3% en el Gran Santa Fe, frente al 47,6% en el Gran Rosario. La tasa de actividad, que contempla a las personas que trabajan o buscan trabajo, fue del 44,2% en Santa Fe y del 51,9% en Rosario.

Al compararlo con el promedio nacional, la diferencia también aparece con claridad: la tasa de empleo fue del 44,8% y la de actividad del 48,6%. Rosario se encontraba por encima de ambos valores, mientras que Santa Fe se ubicaba por debajo.

“Esto quiere decir que en Rosario no solo hay efectivamente más personas ocupadas, proporcionalmente hablando, sino también más personas dispuestas a trabajar”, definió Franco.

El peso del empleo público y privado en Santa Fe

Otro de los factores señalados por el especialista es la composición del empleo en cada aglomerado. "Los asalariados del sector público son los grandes perdedores con este Gobierno nacional. Si miramos el ajuste sobre los salarios reales de fines de 2023 y principios de 2024, el salario público cayó casi el doble que el privado registrado, y todavía hoy se encuentra un 16% por debajo de noviembre de 2023. En cambio, los asalariados privados registrados prácticamente recuperaron lo perdido (están un 3% por debajo)", diferenció Franco.

Esto es clave si se tiene en cuenta que en el primer trimestre de 2026, el 21,9% de los ocupados del Gran Santa Fe eran asalariados del sector público, mientras que en Rosario representaban el 11%. Al mismo tiempo, los asalariados privados registrados tenían un peso considerablemente mayor en Rosario: representaban el 34,9% de los ocupados, contra el 24,9% en Santa Fe.

“Ajustar sobre los salarios públicos impacta de lleno en aquellas jurisdicciones que tienen una mayor dependencia del empleo público, como es el caso de Santa Fe”, sostuvo.

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La evolución de los ingresos de los trabajadores también marcan diferencias. Al analizar la mediana de ingresos de los ocupados, antes de la pandemia prácticamente no existía una diferencia significativa entre ambos aglomerados. Incluso, según los datos analizados, la mediana de Santa Fe era aproximadamente 1% superior a la de Rosario. Actualmente, en cambio, la mediana de ingresos de los ocupados del Gran Santa Fe se encuentra 8,6% por debajo de la del Gran Rosario.

La diferencia se profundiza cuando se observa a los asalariados privados registrados. Antes de la pandemia, sus ingresos eran prácticamente equivalentes en ambas ciudades. Actualmente, Franco estima que un asalariado privado registrado de Santa Fe percibe alrededor de 13% menos que uno de Rosario, mientras que entre los trabajadores informales la diferencia llega al 19%.

“Hoy hay una brecha de ingresos entre ambos aglomerados que antes de la pandemia no existía”, explicó.

Este punto resulta particularmente relevante para entender la comparación. Tanto Santa Fe como Rosario pertenecen a la región Pampeana, por lo que el INDEC utiliza los mismos valores regionales para calcular la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), que determinan los umbrales de indigencia y pobreza.

Por eso, Franco concluyó que "la diferencia en la pobreza no se explica por el costo de vida, ya que para el INDEC serían iguales, sino por los ingresos".

La advertencia de Los Sin Techo: familias que "pilotean" entre la AUH y la Tarjeta Alimentar

El referente de Los Sin Techo, José Luis Zalazar, analizó en AIRE el impacto del aumento de la pobreza y la indigencia en el Gran Santa Fe y explicó que uno de los principales cambios que observa en los barrios más vulnerables es la pérdida de las changas que históricamente permitían complementar los ingresos familiares.

"Las changas se han terminado, las changas de pintor, de peón albañil, las changas de cortar pasto. Son las changas que la clase media le daba a los sectores indigentes", señaló.

El referente de Los Sin Techo sostuvo que, de acuerdo con los valores utilizados para medir la indigencia, una familia tipo necesita alrededor de 700.000 pesos mensuales para cubrir una canasta alimentaria, mientras que los ingresos provenientes de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar no alcanzan para cubrir ese monto. "Le faltan casi 400 mil pesos para poder alimentarse", sostuvo.

Zalazar también indicó que durante los últimos dos años se construyeron 256 viviendas para familias que vivían en ranchos, con servicios básicos como agua, electricidad y baño. Sin embargo, señaló que la mejora habitacional no resuelve por sí sola el problema: "Adentro viven cinco personas que no se alimentan. Ese es el problema".

Comedores: cada vez llega más gente y algunos se van sin comida

Un caso testigo de la situación de pobreza actual es el comedor comunitario de barrio Pompeya de Santa Fe. En diálogo con AIRE, advirtieron que preparan unas 300 porciones, pero que la cantidad ya no alcanza para cubrir la demanda y que algunas personas deben retirarse sin comida.

"Cada martes se anotan cinco o seis personas más, familias más. Cada viernes también", relató Norma Galarza, cocinera comunitaria del lugar, quien trabaja allí desde hace 15 años.

La situación se hizo visible este viernes, cuando el menú fue arroz amarillo. Galarza contó que, luego de repartir las porciones disponibles, algunas personas tuvieron que retirarse sin llevar comida. "Al último se fueron como tres o cuatro personas directamente sin comida, porque no nos alcanza", lamentó.

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