La escena que se repite en un comedor de Santa Fe: cada vez llega más gente y algunos se van sin comida

El comedor comunitario de barrio Pompeya prepara 300 raciones, pero ya no alcanzan. Cada semana llegan nuevas familias y algunas personas se van sin comida.

El comedor comunitario de barrio Pompeya.

El comedor comunitario de barrio Pompeya.

El comedor comunitario de barrio Pompeya, ubicado en el cruce de Azcuénaga y San José, atraviesa un aumento en la cantidad de familias que se acercan en busca de una ración de comida. Sus trabajadoras aseguran que preparan unas 300 porciones, pero que la cantidad ya no alcanza para cubrir la demanda y que algunas personas deben retirarse sin comida.

Norma Galarza y Jorgelina Gómez, integrantes del comedor y trabajadoras de la Corriente Clasista y Combativa, hablaron con el móvil de AIRE en Ahora Vengo sobre la situación que atraviesan y describieron cómo creció la demanda durante los últimos meses.

"Todas las semanas aumentan las familias", explicó Gómez, quien señaló que el comedor recibe personas no solamente de Pompeya, sino también de barrios como San José, Los Ángeles, Transporte y Las Flores.

"Hay gente que se va sin comida"

Según contaron las referentes del comedor, actualmente se preparan alrededor de 300 raciones de comida, aunque el número de personas que se acerca en busca de un plato sigue creciendo.

"Cada martes se anotan cinco o seis personas más, familias más. Cada viernes también", relató Norma Galarza, cocinera comunitaria del lugar, quien trabaja allí desde hace 15 años.

La situación se hizo visible este viernes, cuando el menú fue arroz amarillo. Galarza contó que, luego de repartir las porciones disponibles, algunas personas tuvieron que retirarse sin llevar comida.

"Al último se fueron como tres o cuatro personas directamente sin comida, porque no nos alcanza", relató.

Jorgelina Gómez también describió la situación y aseguró que en otros momentos algunas personas llegan con sus tuppers desde temprano para intentar garantizar una porción.

"Hay familias, hay personas que se van directamente sin su porción de comida", sostuvo.

"El menú de hoy fue arroz amarillo pero hubo personas que se fueron con el tupper vacío", aseguraron desde el comedor comunitario.

"El menú de hoy fue arroz amarillo pero hubo personas que se fueron con el tupper vacío", aseguraron desde el comedor comunitario.

El comedor de barrio Pompeya recibe también a personas de otros barrios

El comedor funciona los martes y viernes y, de acuerdo con las trabajadoras, no recibe únicamente a vecinos de barrio Pompeya. "Acá ayudamos, damos a abuelos, a chicos de la calle, a chicos con discapacidad, pero damos a la familia completa", explicó Galarza.

El trabajo comienza durante la mañana. Las primeras compañeras llegan alrededor de las 8 y la comida empieza a entregarse antes del mediodía. Galarza contó además que cocinan a fuego y que, en algunas ocasiones, las propias trabajadoras deben aportar dinero para comprar alimentos cuando los recursos no alcanzan.

Reclaman más recursos para los comedores comunitarios

Las trabajadoras también plantearon un reclamo por el monto de las tarjetas institucionales que reciben los comedores.

La Provincia cuenta con un programa de asistencia a comedores comunitarios mediante la Tarjeta Institucional, que busca contribuir a la compra de alimentos para organizaciones que brindan asistencia a familias en situación de vulnerabilidad. Actualmente, el Gobierno informa que trabaja con más de 700 instituciones mediante este programa.

En marzo de 2026, el Gobierno de Santa Fe anunció un incremento promedio del 20% en las tarjetas institucionales y otros programas alimentarios.

Sin embargo, desde el comedor de Pompeya sostienen que los fondos disponibles no alcanzan frente al aumento de la demanda.

"No damos abasto con las raciones, la gente se está yendo sin comida y no alcanzamos a comprar el menú para que todos se lleven una ración", afirmó Gómez.

El reclamo por la ley de cocineras comunitarias

Otro de los reclamos planteados durante la entrevista está relacionado con el proyecto de ley de cocineras comunitarias.

La iniciativa fue presentada en la Legislatura de Santa Fe y durante agosto de 2026 la Unión de Trabajadores y Trabajadora de la Economía Popular (UTEP) realizó un pedido al Ejecutivo provincial para que sea tratada. El proyecto contempla el reconocimiento de quienes realizan tareas en comedores y merenderos comunitarios y establece una remuneración para esas tareas, según el texto de la iniciativa.

"Nosotros hacemos un trabajo solidario, pero para nosotros es un trabajo que hacemos todos los días", expresó Gómez al referirse a la tarea que realizan las cocineras.

"Lo hago de corazón"

Norma Galarza contó que, además de trabajar en el comedor, tiene una familia y otras obligaciones, pero que decidió continuar con la tarea comunitaria.

"Yo tengo una vida aparte, como tengo una familia aparte, pero yo elijo venir acá", expresó.

Y agregó: "Cien veces voy a elegir, siempre voy a venir acá, pero es porque yo lo hago de corazón, lo hago porque me gusta, para ayudar a la gente".

El comedor de barrio Pompeya continúa funcionando dos veces por semana, mientras sus trabajadoras advierten que la cantidad de familias que se acercan en busca de comida sigue creciendo y que las raciones disponibles ya no alcanzan para todos.

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