Mercado inmobiliario en Santa Fe: el crédito hipotecario perdió fuerza este 2026 y la mira apunta al 2027
Exclusivo de AIRE | El centro-norte de Santa Fe registró 769 hipotecas entre enero y julio, un 19,8% menos que en 2025.
El crédito hipotecario perdió participación en el mercado inmobiliario de Santa Fe durante 2026, luego del fuerte crecimiento registrado en 2025.
En el marco de los datos recopilados por AIRE sobre la compraventa de inmuebles en Santa Fe, se desprende que el mercado de créditos hipotecarios comenzó a mostrar durante 2026 una desaceleración después del fuerte repunte registrado el año pasado.
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De acuerdo a un informe del Colegio de Escribanos de la Primera Circunscripción, entre enero y julio se concretaron 769 escrituras de hipotecas en el centro-norte provincial , frente a las 959 operaciones realizadas durante el mismo período de 2025.
En detalle, en enero de 2026 se registraron 112 hipotecas, un 5,7% más que en enero de 2025. Marzo también terminó con una mejora: hubo 132 operaciones, un 8,2% por encima del mismo mes del año pasado.
A partir de abril, sin embargo, la tendencia cambió. Ese mes se contabilizaron 95 hipotecas, un 24% menos que en abril de 2025. En mayo se registraron 84 operaciones, con una caída del 39,1%, mientras que junio cerró con 129 hipotecas, un 3,7% menos que un año antes.
Julio fue el mes con el retroceso interanual más marcado de los primeros siete meses. Se registraron 101 hipotecas, frente a las 178 de julio de 2025, lo que representa una caída del 43,3%.
"Durante muchos años, hablar de crédito hipotecario en la Argentina fue casi hablar de algo que no existía. Comprar una vivienda dependía fundamentalmente del ahorro previo, de la ayuda familiar, de la venta de otro inmueble o de contar con prácticamente la totalidad del capital necesario", contó la escribana y presidenta del Colegio, Carolina Culzoni.
En ese sentido, diferenció que en los últimos dos años esa realidad comenzó lentamente a cambiar y los números de escrituras permiten observar con bastante claridad lo ocurrido: "Primero regresaron las compraventas; después comenzó a recuperarse el crédito. Ahora el desafío consiste en saber si esa recuperación puede transformarse en un mercado hipotecario permanente", definió Culzoni.
Lo que queda del 2026 y lo que se viene para 2027
Para la titular del Colegio de Escribanos, el nuevo programa presentado por el Gobierno nacional puede resultar decisivo para el 2027. Sobre este punto se refirió el contador Hernán Manias, quien recordó que "uno de los grandes problemas históricos del crédito hipotecario argentino es que los bancos reciben buena parte de los depósitos a muy corto plazo, pero una familia necesita financiar una vivienda a 15, 20 o 30 años y se genera un enorme descalce financiero".
El novedoso esquema contempla que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) coloque hasta $2 billones en depósitos UVA en entidades financieras, que deberán destinar esos fondos a préstamos para la compra, construcción, ampliación o refacción de primera vivienda.
La primera licitación se realizó el 7 de septiembre. El Gobierno puso a disposición $200.000 millones, pero los bancos presentaron ofertas por $258.640 millones, casi un 30% más de lo disponible. Finalmente, 13 entidades recibieron los fondos.
Los bancos que recibieron estos recursos deberán otorgar créditos hipotecarios a un plazo mínimo de 15 años, con una tasa máxima de UVA +7,5%. Además, tendrán 90 días para aplicar los fondos.
Manias advierte que el efecto sobre el mercado inmobiliario no será inmediato. Entre la adjudicación del dinero, la solicitud y aprobación del crédito, la búsqueda de una propiedad, la tasación y la escrituración transcurre un período de tiempo y el impacto podría comenzar a observarse hacia el último trimestre de 2026, aunque el verdadero efecto del programa se verá durante 2027.
"Si las sucesivas licitaciones permiten colocar una parte sustancial de los $2 billones, si los bancos efectivamente transforman esos recursos en préstamos, si la competencia ayuda a reducir las tasas y, fundamentalmente, si la inflación continúa descendiendo y los ingresos reales de las familias acompañan, 2027 podría mostrar una nueva aceleración de las operaciones hipotecarias", definió el tesorero del Colegio de Escribanos y aclaró: "No alcanza con que los bancos quieran prestar. También tiene que haber familias capaces de calificar para esos préstamos".






