“Lo que se está dando hasta ahora son aumentos más vinculados a la inflación acumulada que a la suba del dólar. Muchas empresas no habían ajustado sus precios en los últimos tres o cuatro meses”, explicó Jorge Bartolommei en diálogo con en AIRE.
Productos como aceites, mermeladas y snacks registraron aumentos del 3% al 5%, pero, según detalló, responden a una recomposición de márgenes más que a un traslado cambiario.
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Pese a eso, el empresario admitió que la tensión es creciente. “Estamos todos expectantes. Yo creo que en esta semana se define: si va a haber aumento, puede llegar algo más intensivo o no”.
El comportamiento cauteloso del sector tiene dos causas principales. Por un lado, la retracción del consumo obliga a las empresas a medir cada movimiento. “El mercado está muy restringido y nadie quiere dar un paso en falso. No hay margen para aumentar por aumentar”, señaló.
Por otro lado, la competencia entre marcas también modera los incrementos. “Si una empresa sube precios y otra no, pierde mercado. Algunos aplican bonificaciones en lugar de subir, pero el resultado es el mismo: son aumentos encubiertos”, explicó Bartolommei.
Desde la Cámara aún listas de precios que reflejen un impacto directo del dólar. Sin embargo, si el alza se mantiene, el traslado sería inevitable. “No digo que no va a suceder. Pienso que se va a esperar un poquito antes de tomar decisiones y los que podamos aguantar, vamos a presionar para que no haya aumentos innecesarios”, concluyó.