Los funcionarios nacionales no pudieron ingresar a las oficinas de la sede en Avellaneda. Las puertas de la firma estaba con llave y nadie les abrió. Por la tarde se registró una movilización que se extendió hasta la noche.
El anuncio de la intervención de parte del Gobierno Nacional despertó adeptos y rechazos. La llegada del equipo interventor a la ciudad del norte de la provincia generó malestar en los habitantes de la ciudad que este martes se manifestaron frente a las instalaciones de la empresa.
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La delegación interventora designado por el Gobierno Nacional arribó este martes a la ciudad de Avellaneda. Encabezada por el subinterventor Luciano Zarich, unequipo conformado por abogados y contadores, el grupo se trasladó al Juzgado Civil y Comercial de la 2° Nominación de Reconquista a cargo del magistrado Fabián Lorenzini. Allí entregaron una copia certificada por la Escribanía General de la Nación del Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente por el cual se dispone la la intervención de la firma cerealera.
Acto seguido se movilizaron hacia las oficinas de la empresa Vicentín, las cuales se ubican en el centro de la localidad, sobre la Avenida San Martín y calle 14.
Sin embargo no lograron entrar al inmueble, cuyas oficinas habían sido desalojadas. "Evacuaron las oficinas y los funcionarios no pudieron ingresar", confirmó el periodista Leonardo Rolón.
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La delegación, que se trasladó a la ciudad de Reconquista, intentará ingresar a las oficinas el miércoles por la mañana. En caso de no lograr su objetivo, solicitarán la intervención al juzgado Federal de Reconquista y no se descarta que pidan una orden de allanamiento.
Rechazo
La presencia de los funcionarios interventores generó la reacción de la ciudadanía que por la tarde se manifestó frente a la sede de la empresa en rechazo a la medida tomada por el gobierno nacional. Bocinazos, banderazos y hasta una radio abierta se desarrollaron desde temprano hasta altas horas de la noche.
Una larga caravana se trasladó hasta Reconquista, en donde los integrantes de la delegación estaban alojados. A los gritos los manifestantes reclamaban a los funcionarios que se vayan.






