Año nuevo, historia vieja y repetida: el Gobierno de la Nación acaba de garantizar los fondos suficientes de subsidios para que los colectivos de Capital Federal y alrededores puedan funcionar sin inconvenientes, con un irrisorio boleto de 77 pesos; mientras el resto del país enfrenta 2024 en la más absoluta incertidumbre en materia de transporte.
En las últimas horas de 2023, los funcionarios de la Municipalidad de Santa Fe, las autoridades del gobierno provincial, los usuarios de colectivos y los empresarios del transporte; aguardaban alguna señal del Gobierno de la Nación que les permitiera planificar y generar un mínimo grado de previsibilidad sobre los sistemas de colectivos urbanos e interurbanos, las condiciones del servicio y, sobre todo, el costo de las tarifas en medio de una economía inflacionaria y en crisis profunda.
"Otra vez el Gobierno nacional -tal como lo hicieran los gobiernos anteriores- resolvió el problema del Amba. Les dieron 36.000 millones de pesos este viernes y la semana que viene les darán otros 60.000 millones para pago de salarios y del gasoil. Por eso el aumento de la tarifa de colectivos en Buenos Aires fue mínimo y las empresas pueden funcionar sin problemas", se quejó Gerardo Ingaramo, presidente de Fatap (Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros).
Lo hizo este viernes, minutos después de reunirse con las autoridades de la Municipalidad de Santa Fe, la responsable de este servicio público que operan empresas privadas.
"En el interior no sabemos nada. Nos deben 11.500 millones de diciembre. Nadie tiene idea de qué sucederá en enero. Si no aparecen fondos para pagar sueldos y combustible, lamentablemente el jueves o viernes de la semana próxima el servicio de colectivos urbanos de la ciudad de Santa Fe se paraliza, porque no tenemos cómo pagar salarios", adelantó Ingaramo.
En estos momentos, apenas el 65 o 70% de la flota de colectivos de la capital provincial se encuentra operativa. Los coches nuevos, con aire acondicionado, se mantienen paralizados porque son los que más combustible consumen. "Cada camión con gasoil cuesta 38 millones de pesos. Y nos dura tres días", insistió el empresario.
Desde el Gobierno de la Provincia de Santa Fe también plantean un panorama de total incertidumbre: "No tenemos ninguna información oficial, ni contacto con el secretario de Transporte de la Nación... Es más, ni siquiera se sabe si está nombrado oficialmente. Aspiramos a que el anuncio de equilibrar la desigualdad histórica en los subsidios para el Amba y para el resto del país se cumpla... Estamos con mucha incertidumbre para rediseñar el sistema en 2024", afirmó la flamante secretaria de Transporte, Renata Ghilotti.
La funcionaria aseguró que, cuando asumió en el cargo el pasado 11 de diciembre, se encontró con que "había que liquidar expedientes con plata de subsidios nacionales y provinciales. Destrabamos casi 4.000 millones de pesos, que es lo que pudimos pagar a las empresas de subsidios directos y lo que se adeudaba por Boleto Educativo Gratuito, ya que por este concepto se debían dos meses".
Una de las primeras medidas del área fue autorizar un aumento del 60% en las tarifas de los colectivos interurbanos, "ya que el último estudio de costos reflejaba un desfasaje del 140%". Las tarifas de los colectivos urbanos dependen de cada municipio.
El país subsidia el boleto de colectivo del Amba
Los desequilibrios entre los aportes de subsidios al transporte que realiza la Nación en Amba y en el resto del país son históricos y evidentes. Solo de esa manera se explica que los usuarios de colectivos urbanos del interior hayan pagado hasta ahora cuatro veces más por el boleto, en comparación con lo que abonaron los habitantes de Buenos Aires y del Conurbano.
El profundo estado de incertidumbre tampoco no es nuevo. Tanto es así, que los choferes de ciudades como Santa Fe y del resto del país se preguntan mes a mes si cobrarán sus sueldos en tiempo y forma, mientras las empresas mantienen constantes reclamos y negociaciones para que los fondos nacionales sean enviados en el momento en que corresponde.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) a nivel nacional nunca se interesó demasiado por los problemas de sus afiliados del interior. Por su parte, los distintos gobiernos nacionales argumentaron una y otra vez que, en un país federal, deberían ser las provincias y municipalidades las que se hagan cargo de sostener sus respectivos sistemas de transporte.
Sin embargo, siempre se trató de un argumento falaz. En todo caso, la pregunta es por qué motivo el Gobierno de la Nación -de toda la Nación-, con fondos recaudados a partir de los impuestos que pagan los argentinos de todo el país -incluso de quienes viven en ciudades donde no existen colectivos urbanos-, subsidió y subsidia de esta manera a empresas de la ciudad de Buenos Aires y de las ciudades satélites de la capital.
Dicho en otros términos, el interrogante pasa por explicar, por ejemplo, por qué la Secretaría de Transporte de la Nación es la responsable de los servicios de colectivos urbanos dentro de Buenos Aires, una ciudad que en términos generales goza de la misma autonomía que el resto de las provincias.
Los anuncios del nuevo gobierno
El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó a poco de asumir que el objetivo de la nueva gestión es reducir los desequilibrios que desde hace años existen en la distribución de subsidios que se destinan a los colectivos que brindan servicio en el Amba, y los que recorren las calles de las ciudades del resto de la Argentina.
Sin embargo, este jueves por la tarde se anunció que el boleto de colectivos en Capital Federal y alrededores costará alrededor de 76 pesos -hasta ahora costó 56 pesos-. Es decir, prácticamente tres veces menos de lo que cuesta en las ciudades del interior -en promedio sale 240 pesos-, si se lo compara con los precios actuales que ya se encuentran absolutamente desfasados con relación al aumento de los costos.
Los colectivos de Capital Federal y alrededores solo pueden funcionar sin inconvenientes con una tarifa de 76 pesos, gracias al aporte de casi 100.000 millones de pesos del Gobierno de la Nación. De lo contrario, la ecuación económica sería inviable.
En lo que respecta a los subsidios directos a las empresas de Santa Fe, el sistema funciona de la siguiente manera: el Gobierno de la Provincia aporta la misma cantidad de dinero que Nación, pero los fondos nacionales recién se liberan cuando la Provincia rinde cuentas de que efectuó sus pagos correspondientes.
Renata Ghilotti explicó que la falta de certezas sobre qué decisiones adoptará la Nación, impide planificar el funcionamiento del sistema y la política de subsidios en la Provincia de Santa Fe.
Lo que sí se sabe, hasta el momento, es que la Provincia mantendrá el Boleto Educativo Gratuito –son unos 3.200 millones en el último año sobre la base de las tarifas actuales– y también subsidiará al sistema. Pero no se puede adelantar con qué fondos. En 2023, la Provincia aportó casi 20.000 millones de pesos.
En materia de transporte por colectivos, 2023 finaliza con los mismos desequilibrios de los últimos años con respecto a los subsidios que Nación aporta en Amba y en el resto del país.
Y frente a este escenario, 2024 comienza con la misma incertidumbre para quienes viven fuera de Capital Federal y alrededores: ¿habrá colectivos en Santa Fe la próxima semana?, ¿cobrarán los choferes en tiempo y forma sus salarios?, ¿cuál será o debería ser el costo del boleto?
Mientras las preguntas de siempre se replican, la falta de respuestas se sostiene. El servicio de colectivos en Buenos Aires y alrededores está garantizado, pero en el resto del país solo reina la incertidumbre.
Y en Santa Fe, nadie está en condiciones de garantizar que el sistema funcione a partir del jueves o viernes de la primera semana de 2024.
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