Hace tiempo que el ingreso a esta capital por la Autopista Santa Fe-Rosario y la Circunvalación Oeste se convirtieron en zonas de riesgo. Ahora, los hechos de violencia extrema se extienden también hasta calle Iturraspe, en el tramo comprendido entre Av. Perón y López y Planes, donde una camioneta fue baleada durante el anochecer del último martes.
Por este motivo y ante la falta de respuestas de los organismos de seguridad, se lanzó una campaña pidiendo algún tipo de solución a través del sitio Change.org, que durante la tarde de este jueves ya contaba con casi 1.600 firmas de adhesión.
Para participar, hacé click en este enlace: Change.org
"Familias, niños, mayores, trabajadores, entre miles de personas, que debemos utilizar la autopista para ingresar o salir a la Ciudad de Santa Fe, estamos siendo atacados y heridos por delincuentes todos los días". Con esta frase, comienza la petición a la que se pueden sumar de manera libre y voluntaria todos aquellos que apoyan el reclamo.
Y continúa: "El modus operandi es destruir los vehículos con armas de fuego o piedras, que despisten y/o se estrellen, para luego atacarlos con toda la violencia, si es que sus ocupantes aún siguen con vida. Estando los gobernantes de la Ciudad y Provincia de Santa Fe en conocimiento, no han dictaminado accionar alguno".
"Exigimos de manera inmediata a todas las autoridades que asuman la responsabilidad de garantizar medidas para la seguridad, o serán partícipes por omisión, de los próximos asaltos y eminentes asesinatos producidos por estos delincuentes", finaliza la presentación de esta campaña que busca adhesiones.
Balean una camioneta en el ingreso a Santa Fe por Iturraspe
Fue el martes alrededor de las 20.40, cuando un matrimonio intentaba llegar a la Circunvalación para viajar hasta Llambi Campbell: "La bala pasó a 5 centímetros de la cabeza de mi esposo y quedó incrustada en el parante de la camioneta", dijo Marisa (prefirió mantener su apellido en reserva) en el programa Creo, que conduce cada mañana José Curiotto en Aire de Santa Fe.
Primero creyeron que les habían arrojado una piedra. Pero luego pudieron comprobar de que se había tratado de una bala calibre 9 mm o 38 mm, con la capacidad de matar si no fuera que el destino hizo que no impactara en Marina, ni en su marido.
"Sentimos un estruendo ensordecedor, tremendo, mi esposo todavía tiene una molestia en el oído. No había autos, ni una moto, nada. Seguimos hasta el destacamento de la motorizada pensando que era un piedrazo", relató Marisa.
Desde allí se dio aviso al 911 y las víctimas del ataque aguardaron la llegada de la policía. Constataron que el impacto fue provocado por una bala que ingresó por la ventanilla trasera derecha, pasó cruzó el habitáculo en diagonal entre Marisa y su esposo, y se incrustó en el parante del lado del conductor.
"La bala ingresó por la ventanilla trasera del lado del acompañante. Pasó a 5 centímetros de la cabeza de mi esposo. Nosotros íbamos tomando mates. Si yo justo le daba uno y él se inclinaba levemente para tomarlo, le pegaba", dijo Marisa. Afortunadamente, la hija del matrimonio no se encontraba en la parte posterior del auto en ese momento, como generalmente suele ocurrir.
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