Fenómeno del Niño: cambios en la obra del Terraplén Garello, clave para proteger a Colastiné Norte
Mientras se confirma el Fenómeno del Niño, resta concluir un 25% de la obra para reforzar el Terraplén Garello. Usarán piedras, para evitar el trabajo de buzos.
El Terraplén Garello se encuentra en la confluencia del río Colastiné y el arroyo Ubajay. En este punto, la corriente del agua adquiere mayor velocidad e impacta directamente contra las defensas que protegen a Colastiné Norte.
Mientras la llegada del Fenómeno del Niño se confirma a partir de la primavera de este año y los pronósticos coinciden en que puede tratarse de un evento fuerte o muy fuerte, una obra clave para el sistema de defensas del Gran Santa Fe se encuentra "neutralizada" y en proceso de renegociaciones económicas -de costos- entre el Gobierno de la Provincia y las empresas contratistas: se trata del Terraplén Garello.
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Este terraplén se ubica en la confluencia del río Colastiné y el arroyo Ubajay, a la altura del barrio Colastiné Norte (Santa Fe), entre las calles Las Casuarinas e Ibirá Pitá. En este punto, la corriente del agua adquiere mayor velocidad e impacta directamente contra los terraplenes defensivos, generando un mayor proceso de erosión natural de las defensas.
El 14 de junio pasado, AIRE publicó un primer informe sobre el estado de las defensas, reservorios y sistemas de bombeo del Gran Santa Fe. En este segundo informe, el enfoque apunta a un sitio particularmente sensible del sistema de terraplenes.
Terraplén Garello: del derrumbe de 2014, a la reconstrucción
Entre 2014 y 2015, se produjo el derrumbe de aproximadamente 40 metros de un paredón de material que protegía el Terraplén Garello. En 2022 se licitaron las obras de reconstrucción y refuerzo del terraplén, pero los trabajos proyectados se iniciaron recién en junio de 2023.
Si bien la fecha de finalización de esta obra estaba fijada para mediados de 2024, todavía resta concluir casi el 25% de trabajos. Entre otros motivos, porque debió readecuarse el proyecto original, que preveía el traslado de la toma de agua cruda que abastece a la ciudad de Santa Fe y que se encuentra junto al Garello.
Con la llegada de la nueva gestión provincial, se tomó la decisión de mantener esta toma de agua en ese lugar, para lo cual fue necesario replantear el proyecto inicial y encontrar nuevas soluciones técnicas.
Según la última redeterminación de costos (a febrero de este año), la inversión total que implica la obra del Garello asciende a 17.704 millones de pesos.
“Cuando se adjudicó la obra en la gestión anterior, el proyecto preveía el retiro de la toma de agua, lo cual resulta impracticable ya que abastece al 40 % de la ciudad de Santa Fe y representa un costo superior frente a otras alternativas de intervención”, precisó Nicolás Mijich, secretario de Recursos Hídricos de Santa Fe.
Los trabajos realizados hasta ahora fueron realmente complejos: entre otras intervenciones, se dragó parte de las islas que se encuentran frente al terraplén, para reconducir el río Coronda con la idea de disminuir la velocidad de la corriente de agua en ese punto.
El material extraído desde las islas, fue volcado para ensanchar el terraplén y reforzarlo. Pero eso no fue todo.
Además, se realizaron las siguiente tareas técnicas:
- Protección de suelo superficial contra la erosión.
- Refuerzo del talud para generar estabilidad.
- Protección del talud húmedo a lo largo de los 260 metros, que abarca la defensa mediante mantas de geotextil con bloques de hormigón.
- Construcción de un muro colado de hormigón para incrementar la estabilidad del talud.
Sobre los trabajos ejecutados, Mijich destacó que “hoy el talud del terraplén se encuentra significativamente más protegido, pero restan aproximadamente 40 metros que son fundamentales para lograr un cierre funcional de la obra”.
El refuerzo de los taludes debajo del nivel del agua, implicó el trabajo de buzos especializados que lograron avanzar mientras el río se mantuvo bajo. Sin embargo, a medida que el Coronda fue recuperando sus niveles históricos, se hizo imposible continuar con estas tareas por la velocidad del agua.
El nuevo proyecto, para reforzar los 40 metros de defensa en el punto donde se encuentra la toma de ASSA, se realizará mediante otro sistema técnico: básicamente, se colocarán piedras cuyo tamaño fue calculado para resistir las máximas corrientes.
"La intervención contempla la reconstrucción del talud mediante la colocación de protección tipo Rip-Rap en el sector inferior, donde el tamaño de las piedras fue calculado para resistir las máximas solicitaciones de la corriente", dice el proyecto técnico a ejecutar.
El Rip-Rap, también conocido como enrocado o escollera, es una técnica de protección superficial que consiste en colocar rocas angulares y de gran tamaño sobre un talud. Su objetivo principal es disipar la energía del agua y evitar que la erosión debilite la base o la cara expuesta del terreno.
Las obras previstas antes de la llegada del Fenómeno del Niño
En el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE, Mijich habló sobre el Fenómeno del Niño que se anuncia y sobre la obra en particular que se realiza sobre el Terraplén Garello.
—¿Se llega a tiempo con el 25% de los trabajos que faltan concretar en este terraplén?
—Sí... El terraplén está completo y lo que resta es completar la protección. La fluctuación del río, con la técnica que vamos a utilizar, no debería impedirnos avanzar, como sí hubiese ocurrido con el sistema anterior, ya que las mantas de protección eran instaladas debajo del agua mediante el trabajo de buzos.
La solución técnica que estamos terminando de cerrar no impediría avanzar con un río en niveles mayores a los que tenemos hoy, como sí sucedió a principios de 2024.
—¿Por qué suponen que ahora podrán avanzar, incluso con el río esté alto?
—Porque la solución técnica es una protección con rocas que se colocan de otra manera y no es necesario que los buzos estén debajo del agua trabajando.
La solución nueva no nos complicaría realizar el trabajo con un río en una altura mayor a la que tenemos hoy, pero sí es necesario empezar con estos trabajos para que, en el momento en el que río tenga otros niveles, ese sector ya esté protegido.
—Si empieza a llover como está previsto y de manera extraordinaria a partir de la primavera ¿cuánto tiempo habrá para que comiencen a crecer los ríos de la zona?
—Hoy tenemos un Paraná en un pocoo más de dos metros. Los embalses en toda la cuenca del Paraná tienen una capacidad de entre el 60 y el 65 por ciento.
Y eso hará que dependamos de las lluvias que se den de ahora en adelante. El Paraná no es un río que crezca de un momento para el otro, sino que tiene una evolución bastante lenta.
En principio, estamos con una confirmación de más del 90% de que se daría un Niño, así que tendremos que seguir la evolución de la cuenca, sobre todo en la zona de Brasil, en la cuenca media y alta, para ver cuál es el escenario en Santa Fe.
Nosotros ya recuperamos los niveles de los terraplenes, reforzamos sectores erosionados, recuperamos estaciones de bombeo, hicimos accesos a las estaciones de bombeo para trabajar en momentos críticos, se compraron bombas, limpiamos reservorios, limpiamos canales.
Hoy tenemos más de 4.000 kilómetros de canales limpios. Terminamos de abrir licitaciones en Vera para limpiar 1.000 kilómetros de canales principales y esto beneficia a muchas localidades y a los sistemas productivos.
—¿Hay posibilidades de construir defensas en sectores del Gran Santa Fe que no están dentro del anillo consolidado de terraplenes?
—No. Nosotros trabajamos con la premisa de poner todo lo necesario en condiciones.
En el caso de las obras realizadas en todo el sistema de defensa, invertimos más de 10.000 millones de pesos. Firmamos convenios con todas las localidades del área metropolitana.
Con Arroyo Leyes, para equipos de bombeo; con Rincón. Con Santa Fe para trabajar en la zona de Barranquitas; con Santo Tomé, con Recreo.
Pusimos todos los sistemas en condiciones, para esperar momentos críticos como los que se nos pueden venir.
La Provincia tiene una ley de 2003, que impide que la gente se instale áreas inundables. De alguna manera los santafecinos sabemos cuales son nuestras áreas de riesgo. Ahí hay un rol también de los gobiernos locales para impedir que estas cosas sucedan, eso está claro.
Construcciones en zonas de reservorios y 100 localidades con riesgo hídrico
—Pero eso no pasó. Se llenó de gente en zonas de reservorios.
—Es un tema que nunca hay que abandonar. Tenemos la normativa, sabemos cuáles son nuestras competencias y cada uno, desde su lugar, tiene que velar para que la gente no se instale en estos lugares.
Porque la inundación puede ser un problema, pero después también lo es la calidad de vida de las personas que viven en áreas inundables.
—En Recreo hay gente preocupada por que no ve las bombas instaladas.
—Estuvimos reunidos con las autoridades políticas y técnicas de la ciudad de Recreo la semana pasada. Para llevar tranquilidad, Recreo tiene las bombas, todas las bombas, muchas de ellas están selladas y guardadas en los galpones.
Las vamos a colocar en los momentos que sean necesarias, para que no sufran vandalismo. Quédense tranquilos que las bombas están, están nuevas y listas para usar.
Lo último que quiero decir es que tenemos 100 localidades con riesgo hídrico en la provincia. No quiere decir que las otras no tengan problemas. Y nosotros hemos tratado de trabajar en todas.
Hoy tenemos obras avanzadas en 80 de esas 100 localidades y vamos a luchar para que, antes de que llegue fin de año, podamos trabajar en las 20 que restan.
No es que no va a pasar nada, pero apuntamos a mejorar la condición de estas localidades frente a eventos como los que están pronosticados.












