La decisión de Javier Milei de eliminar los subsidios al transporte por colectivos en las provincias terminó por hacer implosionar un sistema en pleno proceso de deterioro y desmoronamiento.
En este escenario, la ciudad de Santa Fe sufre como pocas el impacto de la debacle, con un paro por tiempo indeterminado en los servicios urbanos, choferes que cobran a medias, empresas que no pueden enfrentar el aumento constante de los costos y un Municipio que no cuenta con los recursos para sostener económicamente a los actores del proceso.
El intendente Juan Pablo Poletti es consciente de la situación y sabe que, en este esquema, no existen demasiadas alternativas: o se obtienen más subsidios, o se aumenta el valor del boleto a niveles que gran parte de la población no puede pagar, o se reducen los costos del servicio de colectivos.
Hace rato que Poletti viene hablando de la necesidad de un "Plan B". Sin embargo, lo cierto es que al menos por el momento ese plan alternativo no está. Y si existe, nadie revela en qué consiste.
El viernes de la semana que viene, el intendente reunirá a todos los concejales de la ciudad para hacerles un pedido concreto y urgente: si alguien tiene alguna idea práctica para construir el ansiado "Plan B" en el corto plazo, que la ponga sobre la mesa. No importa de qué partido sea. Lo imprescindible, ahora, es encontrar la forma de que Santa Fe pueda sostener un sistema de transporte que funcione de la manera más eficiente posible.
"No tenemos hoy una solución", reconoció Poletti en el programa Creo, que se emite cada mañana en AIRE.
"Para esto convoqué a los concejales. Tenemos un área técnica que está analizando todo tipo de situaciones, porque no podemos dejar de tener colectivos en la ciudad... Convocamos para pensar ideas prácticas. La teoría es linda para el mediano plazo, pero de esas reuniones debe salir algo práctico. La teoría, el show o la foto, no sirven. Lo que sirve es decidir qué vamos a hacer para que haya colectivos", remarcó el intendente.
Y por si quedara alguna duda, agregó: "Si la oposición me trae una idea superadora a lo que estamos pensando, la comunicamos, decimos que tal concejal trajo esta idea. Los convoco porque necesitamos ideas que nos sirvan a los santafesinos. No está fácil encontrar esa idea".
Molestia con los empresarios e imposibilidad de municipalizar el transporte
Poletti está molesto con los empresarios del transporte de la ciudad, quienes en las últimas horas volcaron toda la presión sobre el Municipio para encontrar alternativas, aportar fondos para el pago de salarios o autorizar nuevos aumentos en las tarifas.
El intendente siente que, con estos planteos, no se reconoce el esfuerzo que él mismo y sus funcionarios más cercanos realizaron en tres oportunidades, cuando viajaron a Buenos Aires para reclamar al gobierno nacional que reintegre los subsidios a las empresas.
"Alguna responsabilidad empresarial debe haber. Cualquier empresario privado debe tener responsabilidad sobre su empresa, porque si a cada uno que no le alcanza para pagar el sueldo, yo tengo que aportar, es imposible", afirmó.
De todos modos, reconoció que "cambiaron las reglas del juego de un día para el otro para las empresas... O bajamos los costos, o conseguimos los subsidios, o vamos a un boleto de 1.500 pesos, pero quién lo va a pagar. Bajará la demanda y estaremos en el mismo problema".
Poletti descartó cualquier posibilidad de municipalizar el servicio o parte del mismo: "Está descartado por ahora municipalizar parte del servicio. No está dentro de las contemplaciones. Las experiencias en otros lugares no han sido del todo buenas y la inversión sería millonaria. Tenemos que ajustar un sistema que sea equitativo, ver cómo bajamos los costos".
El intendente no descartó que entre hoy y mañana se resuelva aportar más fondos desde el Municipio para levantar el paro. Pero advirtió que sería solo un aporte de coyuntura y que, antes de tomar la decisión, exigirá a las empresas que cumplan con las frecuencias y el mantenimiento de los coches.
No sería la primera vez que desde la Municipalidad ponen condiciones a las empresas de colectivos antes de aprobar aumentos de tarifas o realizar aportes económicos. Durante la gestión de Emilio Jatón, se exigió a las empresas que incorporaran coches nuevos a cambio de incrementos en el precio del boleto. El tiempo pasó, los coches llegaron, pero la crisis global del sistema continuó profundizándose.
A estas alturas de las circunstancias, el tan mentado "Plan B" parece no existir en la ciudad de Santa Fe. Mientras tanto, ningún concejal -de cualquiera de los partidos- expuso públicamente hasta el momento alguna superadora, más allá de meras expresiones de deseo de que las cosas funcionen mejor.
Desde el Municipio saben que una verdadera reducción en los costos del servicio de transporte, tal como está concebido, implicará menos recorridos y menos coches en las calles. Al menos, en determinadas zonas y en horarios de escasa circulación de pasajeros. Sin embargo, desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) advierten que no tolerarán ninguna decisión que genere despidos de personal en las empresas.
Si el gobierno provincial no aporta más dinero y si el gobierno nacional no modifica su decisión de eliminar unilateralmente el envío de fondos para subsidiar a los colectivos del interior, la ciudad deberá encontrar respuestas creativas.
Mientras tanto, los choferes continuarán de paro hasta no cobrar la totalidad de sus sueldos que ya están atrasados, porque una nueva paritaria se encuentra en pleno proceso.
Por ahora, el "Plan B" para el transporte de Santa Fe no parece existir. "No tenemos hoy una solución", dijo Poletti.
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