Docentes y alumnos de la Licenciatura en Diseño Industrial, de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Santa Fe (Ucsf), trabajan en la producción de protectores faciales para hospitales y sanatorios santafesinos.
El director de la carrera, Gonzalo Savogin, habló con Aire de Santa Fe y dijo que los protectores están siendo diseñados para los médicos que están en contacto con personas contagiadas.
"Son placas transparentes que permiten proteger a la persona de cuestiones como el contagio de las mucosas, que están en los ojos, nariz y boca", explicó Savogin en Creo, el programa que conduce José Curiotto.
Pesan solo 95 gramos y fueron fabricados con productos nacionales, en impresoras 3D diseñadas y construidas por Ariel Maroni, alumno de la carrera.
Pesan solo 95 gramos y fueron fabricados con productos nacionales, en impresoras 3D diseñadas y construidas por Ariel Maroni, alumno de la carrera. "Trabajando junto a un barbijo N95, que evita el pase del coronaviurs, protege al personal de la salud", contó el entrevistado. "Como los tienen que usar muchas horas en el día, tienen que ser muy ligeros, no como lo de los mecánicos por ejemplo que son más resistentes, más gruesos y pesados", dijo.
Y aclaró que no tienen la capacidad productiva de una empresa, por lo que realizan por encargos puntuales de sanatorios y hospitales de Santa Fe.
¿Cómo funciona la impresora 3D?
Savogin explicó a Aire de Santa Fe cómo es el proceso de elaboración de las vinchas para las máscaras faciales. "Cuando tenés un diseño o una forma tridimensional que querés fabricar en un material, normalmente plástico, lo primero que hay que hacer es pasar ese modelo tridimensional por computadora", contó. Y siguió: "Eso, mediante un programa, pasa a la impresora 3D, que funciona con un carretel de hilo que se va derritiendo en una punta muy finita y se va depositando sobre una mesa y va formando la figura. Va conformando el volumen del material hasta que le da la forma completa al objeto".
La impresora 3D permite elaboraciones complejas, aunque no trabaja de forma rápida. "La ventaja es que puede hacer formas bastante complejas con una precisión buena a un costo accesible (aunque las máquinas son caras) con la contraparte que lleva un tiempo bastante lento para hacerse, pero que en pocas horas se puede obtener una pieza con precisión aceptable y en plástico que por ejemplo, en casos como este tiene una utilización muy práctica", contó el entrevistado.
"Lo que imprimimos es el plástico definitivo con el que queda. Imprimimos el plástico con la forma de vincha, el elástico de goma (porque también imprime en materiales parecidos a la goma) para ajustar la vincha y la pieza transparente se compra, es un material de policarbonato", explicó.
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