En una entrevista mano a mano, Manolo, recibió al equipo de AIRE, en su cálido hogar, donde charló y contó el trayecto, de su “carrera” como canillita en la ciudad.
Manolo contó que tenía 7 años en 1955, y que comenzó a trabajar como changarín, vendiendo para otros canillitas, para ayudar a pagar la hipoteca de la casa de su familia, que le había otorgado en 1950 el gobierno de Perón. Ya para el año 1958, comenzó a vender diarios junto a su hermano mayor y para ese entonces, entregaba 40 ejemplares por día.
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Con el paso de los años, al finalizar el ciclo básico de la escuela secundaria en el colegio técnico Dr. M. Pizarro, ubicado en el barrio Candioti Norte, tomó la decisión de abandonar la tecnicatura y seguir trabajando en una profesión que abrazaría durante toda su vida.
Manolo tuvo su primera bicicleta en 1959 y a su primer auto, un rastrojero, lo adquirió diez años después, con el cual iba a retirar el material que luego repartiría. “Vendía 400 diarios los domingos y 200 todos los días” expresó Manolo, que recordaba que a fines de los 60 y principios de los 70, el periódico costaba 2 pesos y que, poco a poco, comenzó a agrandar su negocio y sumó, además, la venta de revistas.
Que cambió en su trabajo con el correr de los años
Manolo sostiene que la llegada de la televisión golpeó a la profesión del canillita, ya que muchas personas decidían reemplazar el pago del mes de diario por el mes de cable. Manolo, no solo se dedicó a ser canillita durante toda su vida, a la que sumó otros trabajos como lechero, sodero y hasta yesero.
Formar una familia siendo canillita
En 1972 se casó y, actualmente, lleva 51 años junto a su esposa. Formó una familia con cuatro hijos, y a día de hoy ya tiene siete nietos. El 23 de diciembre del 2023 realizó un festejo, celebrando su aniversario de bodas, pero además, le puso fin su ciclo como canillita de la ciudad.
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"La recuerdo con mucho cariño, es mi vida, pero no la extraño, estoy de colonia de vacaciones como si fuese un chico por primera vez en mi vida", cerró Manolo la entretenida charla sobre el oficio que nació en 1868, cuando el diario La República de Buenos Aires implementó la costumbre oriunda de Norteamérica de vender ejemplares a través de jóvenes en esquinas estratégicas de la ciudad.
Entrevista a Manolo, histórico canillita de la ciudad de Santa Fe