Asilo clandestino en Santa Fe: dos adultos mayores fueron retirados por sus familiares y quedan cinco en el Hogar Beata Clara
Dos de los siete adultos mayores rescatados del asilo clandestino fueron retirados por sus familiares. Buscan alojamiento para los cinco restantes.
Dos adultos mayores fueron retirados por sus familiares del asilo clandestino y quedan cinco, a los que se les busca alojamiento.
Dos de los siete adultos mayores que habían sido rescatados de un asilo clandestino en Santa Fe fueron retirados del lugar por sus familiares. Los cinco restantes continúan bajo resguardo mientras se busca su traslado a otros geriátricos e instituciones.
Te podría interesar
Según pudo saber AIRE, los siete adultos mayores fueron evaluados por personal de salud luego de ser retirados de la vivienda donde funcionaba el hogar clandestino. Actualmente, se encuentran higienizados y presentan un buen estado general de salud, alojados en el Hogar Beata Clara.
Los cinco adultos mayores que aún permanecen bajo resguardo serán derivados a otros espacios de alojamiento, mientras se analiza cada situación particular y se intenta encontrar una institución que pueda recibirlos.
La Municipalidad de Santa Fe se comprometió a colaborar con la Justicia
En el marco de la investigación por el funcionamiento del geriátrico sin habilitación, el secretario de Gobierno de la Municipalidad de Santa Fe, Sebastián Mastropaolo, aseguró que el Ejecutivo municipal colaborará con la Justicia.
En diálogo por Ahora Vengo, con Luis Mino, Mastropaolo calificó el hecho como "muy grave" y sostuvo que el municipio acompañará la investigación para determinar responsabilidades.
"Vamos a ir hasta las últimas consecuencias. Lo que ocurrió es muy grave y vamos a colaborar con la Justicia en todo lo que corresponda", afirmó.
Cómo se descubrió el asilo clandestino en Santa Fe
El caso salió a la luz el miércoles pasado luego de un principio de incendio registrado en una vivienda de calle José Gollán al 10100, en barrio Nuevo Horizonte. En el inmueble funcionaba un geriátrico que no contaba con habilitación municipal.
De acuerdo con la investigación, uno de los adultos mayores alojados en el lugar habría provocado el fuego con el objetivo de visibilizar las condiciones en las que vivía junto al resto de los residentes.
Cuando la Policía llegó a la vivienda constató que allí funcionaba un establecimiento destinado al alojamiento de adultos mayores de manera clandestina. A partir de ese momento se inició una investigación a cargo del Departamento Operativo de la Policía de Investigaciones (PDI).
Los efectivos relevaron el inmueble y, en el marco del procedimiento, detuvieron a un empleado del geriátrico. La causa continúa bajo investigación para determinar cómo funcionaba el lugar y establecer las responsabilidades correspondientes.





