La inseguridad y el vandalismo son problemas constantes en la ciudad de Santa Fe y esta vez golpearon fuerte al comedor comunitario que la Asociación Civil Protegerte lleva adelante en la sede del Club Atlético Alto Verde y que alimenta a 120 familias del distrito costero. Esta madrugada sufrió el robo de la garrafa con la que se cocina la comida a diario y los delincuentes además causaron roturas y destrozos en el mobiliario y las instalaciones.
Por esta situación, la comisión directiva del Club y la Asociación Civil decidieron suspender temporalmente el funcionamiento del comedor, hasta que estén garantizadas las condiciones de seguridad para trabajar, algo que volverán a solicitar a la Provincia y a la Municipalidad a través de notas que presentarán en los próximos días.
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El móvil de AIRE estuvo en la Manzana 1 de Alto Verde y dialogó con Gabriel Mayer, presidente de la Asociación Civil Protegerte, quien contó que es el segundo robo que el comedor sufre en los últimos seis meses, a lo que se suman hechos delictivos en otras dependencias del club.
"Lamentablemente, nos volvieron a robar. Uno más de la infinidad de robos que ocurren en las instalaciones del club. Nos hemos cansado de presentar notas y de pedir más seguridad y no tenemos respuesta alguna. Esta mañana me desperté con la noticia de que nos habían robado de nuevo. Se llevaron la garrafa, tachos y revolcaron todo el lugar con el fin de hacer daño", detalló Mayer.
"El daño no me lo hacen a mí, se lo hacen a 102 familias que asisten al comedor y al mismo club que brinda un lugar donde podemos desarrollar el trabajo de la asociación, al que muchas familias vienen, especialmente chicos. Con estos actos vandálicos a veces te da ganas de tirar la toalla", lamentó el entrevistado.
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Mayer dijo que todos los integrantes de la Asociación Civil Proteger están "muy angustiados": "No podemos seguir cocinando porque no tenemos garrafa, y si conseguimos otra garrafa tenemos miedo de que nos roben de nuevo. Todos los días estamos teniendo que pensar cómo salir a buscar lo que falta, no es fácil sostener un comedor, y si a eso se suman los robos, se hace muy difícil seguir adelante", cerró.
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