jueves 16 de julio de 2020
Salud | Coronavirus | vacuna | animales

Vacuna contra el coronavirus: las claves de la participación argentina en la búsqueda mundial

Investigadores de la UBA realizarán pruebas en animales de una vacuna experimental desarrollada en Estados Unidos. En una entrevista con Aire de Santa Fe, el profesor y secretario de RRII de la universidad, Gabriel Capitelli, brindó los detalles del estudio.

La Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) realizará testeos en animales para colaborar en la elaboración de una vacuna contra el coronavirus. Los investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Ciencias Médicas fueron elegidos para trabajar junto al equipo de investigadores de la Universidad de Wisconsin, quienes desarrollan una de las dos vacunas con mayor avance en el mundo, después de la de Oxford.

El veterinario Gabriel Capitelli, profesor y secretario de Relaciones Institucionales de la UBA, forma parte de este estudio junto a las doctoras Silvia Colavecchia y Silvia Mundo. En diálogo con Aire de Santa Fe y brindó los detalles de este estudio en el que buscarán en una fase preclínica determinar la eficacia en animales de la vacuna experimental elaborada por los científicos de Estados Unidos. De resultar exitosas las pruebas, la sustancia podría ser utilizada en un futuro para inmunizar a los seres humanos.

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- Hay dos vacunas avanzadas en el mundo, entre más de 100 proyectos. Una es la de la Universidad de Oxford y otra en EEUU en la Universidad de Wisconsin. En la fase preclínica la UBA recibió una distinción. ¿En qué consiste esto?

- El desarrollo de una vacuna como cualquier producto farmacéutico tiene un tiempo de desarrollo. Una vacuna tiene un comienzo en el laboratorio y cuando tiene el producto con sustancias antigénicas que pueden inducir respuesta en organismos vivos sin enfermarlos para protegerlo decimos que tenemos una vacuna experimental . Se hace un escalado se produce un lote piloto y tenemos una vacuna preclinica para probar en animales que es lo que vamos a hacer en argentina. Y si se superan, pasa a la fase humana y ahí tiene tres fases internas. Una, dos y tres: la primera se evalúa que no produzca efectos secundarios y se mide el nivel de toxicida; la segunda se evalúa que produzca anticuerpos y eso se hace en menos de 100 voluntarios sanos; y después se pasa en fase tres con miles de pacientes y ahí está listo para ser aprobada. Para llegar a ese proceso pueden pasar hasta 10 años. Hoy tenemos un horizonte que muchos dicen de un años, pero después hay que producir la vacuna a gran escala para 6 mil millones de habitantes que tienen el mundo y no hay planta de producción única que pueda hacerla en el mundo.

- ¿En cuánto tiempo se pueden hacer 6 mil millones de vacunas?

- Depende de varias cosas. Cuando uno tienen una vacuna aprobada tiene una vacuna con lotes pilotos. Una cantidad de vacunas que se produce en condiciones determinadas y que hicieron un lote pequeño de 10 mil vacunas. Todo eso hay que llevarlo a hacer el antígeno a 6 mil millones de dosis. Una vez que se tiene eso a granel, que no va a poder ser un solo laboratorio sino varios en el mundo donde haya intercambio de información abierta. Cuando uno tiene esa gran laguna llena, eso hay que ponerlo en frasquitos que es mucho más fácil. Van a ser frascos con 100 dosis cada uno, pero imagínese cuántos se necesitan para tener las 6 mil millones de dosis. Eso lleva producción de vidrio, máquinas que puedan envasarlo, control de calidad de cada una. Una cosa es que Oxford tenga la vacuna lista antes de fin de año y otra en cuánto tiempo se pueda producir. Hay que producir las cajas para refrigerarlo y trasportarlo al mundo. Esto tiene que ver con la complejidad de tener una vacuna en Argentina o en cualquier país del mundo. (...) Uno tiene una promesa increíble con mucha energía potencia en el laboratorio, que uno hace un pasaje en animales para creer que puede funcionar. Si funciona en animales que son susceptibles, como estamos emparentados en la evolución, si funciona en mamíferos uno puede decir porqué no puede funcionar en humanos; pero se puede caer lamentablemente.

- ¿Cómo llegó la UBA a esta experiencia?

- Tenemos relación con la Universidad de Wisconsin desde hace muchos años. Trabajamos en enfermedades previsibles en la búsqueda de antígenos y vigilancia epidemiológica. Cuando ellos tienen la posibilidad de desarrollar una vacuna para el coronavirus nos invitan a participar y colaborar con el desarrollo. La UBA esta ranqueada en el top 100 de Universidades - a nivel mundial- en el puesto 73, como la Universidad de Wisconsin, sobre un total de 22 mil en el mundo y es una de las mejores en latinoamérica.

- ¿En qué tipo de animales se probará la vacuna?

- Yo diría que en domésticos y silvestres. Lo que estamos discutiendo es que el gato como animal doméstico es el que más se adecua a este punto. Ayer se comprobó la transmisión de gato a gato. No lo transmite al ser humano, se contagia del paciente humano Covid-19 positivo y recordemos que hay más de 4 millones de infectado en el mundo y solo 8 gatos y la mayoría en China. Es susceptible y es un buen modelo animal para prevenir el Covid-19 humano. Puedo pensar que el gato es un buen anticipo para ver lo que puede pasar en humanos. Pero también estamos pensando probar en murciélagos, porque se indica como el animal del que saltó al humano y por lo tanto es el otro animal susceptible. Probaremos la vacuna en dos grupos, uno con gatos y otro con murciélagos en principio.

- ¿Cuándo llega la vacuna experimental para comenzar con las pruebas?

- Depende de las autoridades regulatorias de los dos países. Hay que hacer la importación de una vacuna experimental y términos legales y prácticos. Uno trae un material sintético, sin componente vivo y tiene que superar determinadas estructuras orgánicas en Estados Unidos para que lo envíen y en Argentina para recibirlo. Eso lleva unos dos meses por lo menos en Argentina. Y en Estados Unidos otro tanto que se va a hacer al mismo tiempo. Es una aprobación en papeles. Esperamos que entre la aprobación, en dos o tres meses puede estar aquí.

- Entonces estaría llegando en Julio y después llevaría otros tres o cuatro meses el estudio...

- Eso sería en tiempo normal, pero como estamos en pandemia todos los tiempos se pueden acelerara, como todo. Uno trabaja en emergencia y encontramos buena predisposición de todos. Cuando uno tiene una vacuna experimental para probar todo se convierte en express y sin cargo, todo el mundo trabaja para que llegue lo más rápido posible pero sin saltar etapas regulatorias.

Luis entrevsita a Capitelli.jpg

- La gripe muta cada año y la sepa es diferente año a año. ¿Pasa lo mismo con el coronavirus?

- Ese es un tema interesante. Hasta el momento no de la misma forma que la gripe. El virus influenza muta y lo que ocurre es que hay varias sepas y que la circulación de virus cambia con sepas anteriores y la OPS da recomendación de qué sepas tendría que tener la vacuna. Sobre coronavirus no hay mucha información. Y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA en colaboración con la de medicina está haciendo un relevamiento en animales domésticos y silvestres en Argentina donde se van a testear animales conviviente con personas que hayan tenido Covid-19 y que pensamos que pueden ser reservorios de coronavirus para saber si el virus es igual al de humanos o diferente. (...) Pero en principio y felizmente no muta como el de la gripe.

- De 1000 vacunas que llegan para este proyecto, ¿puede ser que terminen 2 o 3 sirviendo?

- Ojalá, esa es la estadística. Normalmente el 2% o 3% es la que termina siendo un producto que puede inmunizar a la población. Ojalá sea más, pero estaría contento que sea así.

- Oyentes plantean que como protectores de animales, no están felices. Pero sé que ustedes tiene gran cantidad de normas de seguridad ¿Lo puede explicar doctor?

-Se hace bajo normas de buenas prácticas de bienestar animal. El animal está cuidado y no tiene problemas en el estudio. Es una prueba que se hace en animales que está mundialmente aceptada. Las vacunas son los productos farmacéuticos más seguros para probar. Raramente producen efectos secundarios. No se preocupen los animales va a estar dentro de los parámetros de bienestar animal. Pero antes de pasar al humano la ciencia regulatoria determina el necesario pasaje por animales. Entiendo la preocupación y nosotros los veterinarios estamos por la vida de los animales y la sanidad.

- ¿Se está utilizando inteligencia artificial para la vacuna?

- No está, que yo haya leído, la posibilidad de reemplazar con la inteligencia artificial la prueba biológica en animales vivos. Sí la posibilidad de secuenciación en laboratorio. Cuando está en la síntesis biológica o producción de antígenos que después generan los anticuerpos. Lo que se está haciendo, y se puede llamar inteligencia artificial, es la combinación de parte de un germen y qué proteínas debería tener una vacuna, eso podría hacer una modelización para prever. En este caso la inteligencia artificial parte de la inteligencia humana. Lo que tardaría un laboratorio en años en este caso, se puede hacer en meses; pero no hay modelo que pueda reemplazar al humano.

Mirá la entrevista completa:

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