Salud reproductiva: llegó al país una nueva pastilla de emergencia con mayor eficacia y una ventana de uso de cinco días
Se trata del acetato de ulipristal, un fármaco que se utiliza en Europa y EE. UU. desde hace 15 años. A diferencia de las opciones actuales, mantiene su efecto incluso cuando el proceso de ovulación ya comenzó. Las claves de un desembarco clave para la autonomía de las mujeres.
A diferencia del levonorgestrel, el acetato de ulipristal ingresa al mercado argentino bajo la condición de venta bajo receta.
En el complejo camino del cuidado de la salud sexual y reproductiva, el tiempo suele ser el factor más crítico. Hasta hoy, en las farmacias argentinas, el margen para actuar tras una falla en el método anticonceptivo o una relación sin protección se limitaba, mayormente, a las 72 horas. Sin embargo, una novedad farmacológica acaba de desembarcar en el país para cambiar ese escenario: el acetato de ulipristal (UPA).
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"Lo primero que te quiero contar es que ya llegó al país", detalló en diálogo con AIRE la doctora Lorena Bozza, médica y actual presidenta de la Asociación Médica Argentina de Anticoncepción (AMAdA). "Están generando la distribución para que esté disponible en todo el país y, con el correr de los días, se va a terminar de lograr la cobertura a nivel nacional", anticipa entusiasmada sobre este hito sanitario.
Para entender el impacto de este avance que tardó 15 años en cruzar el océano, dialogamos en exclusiva con la doctora Bozza y con la doctora María Elisa Moltoni, ginecóloga y ex presidenta de la entidad, quienes explicaron las diferencias con lo que ya conocíamos y derribaron los mitos que todavía persisten en el consultorio.
La carrera contra el reloj biológico: ¿cuál es la diferencia?
Hasta el momento, el mercado argentino contaba casi en exclusividad con el levonorgestrel, la pastilla de emergencia tradicional que desde 2023 es de venta libre y se distribuye en hospitales. Si bien ambas drogas son altamente eficaces, la clave radica en cuándo y cómo actúan en el cuerpo.
"El levonorgestrel actúa inhibiendo o retrasando la ovulación, pero siempre y cuando este proceso no haya iniciado", detalla Bozza. "En cambio, la novedad con el acetato de ulipristal —y por eso es tan esperado por todos nosotros— es que inhibe o retrasa la ovulación incluso cuando ya empezó ese pico de LH (la hormona que precede y desencadena la liberación del óvulo). Por lo tanto, su eficacia anticonceptiva es mayor porque actúa incluso cuando el proceso ya comenzó".
A esto se le suma una ventaja fundamental en la práctica: el tiempo. Mientras la opción tradicional corre de atrás al reloj perdiendo potencia de forma drástica con los días, el ulipristal otorga una ventana de oportunidad de hasta 120 horas (5 días) posteriores a la relación sexual no protegida.
Moltoni coincide y profundiza en el aspecto molecular: "Al no haber ovulación, no hay embarazo ni fertilización. La pastilla que teníamos hasta el momento tenía una ventana de uso más corta. Con esta nueva molécula logramos un bloqueo hasta último momento, cosa que la otra opción no podía hacer si el pico hormonal ya estaba desencadenado".
Cambiar el chip: "La pastilla de lo antes posible"
A pesar de la ventaja de los cinco días, ambas profesionales coinciden en un mensaje unificado y rotundo: el tiempo sigue siendo oro.
"Si bien tenemos esta ventana de acción, por supuesto que cuanto antes se tome la pastilla, mayor va a ser su efectividad", enfatiza Bozza. "Si la ovulación ya se generó de forma irreversible, la pastilla ya no va a tener injerencia". Por este motivo, desde AMAdA insisten en desterrar el nombre popular de "pastilla del día después". "Ese término genera la falsa duda de que hay que esperar al día siguiente para usarla o que solo sirve en ese momento", advierte la presidenta de la institución.
"Por eso hicimos una campaña donde la llamamos 'la pastilla de lo antes posible'", acota Moltoni, quien además propone un cambio cultural: el de la previsión. "La idea es tenerla antes de que ocurra la emergencia. Homologarlo a llevar un analgésico en el bolso por las dudas cuando viajamos. Tenerla en casa no significa usarla; de hecho, estudios científicos demuestran que tener el fármaco a mano no aumenta las conductas sexuales de riesgo, pero sí garantiza una toma inmediata si la protección falla".
Ni abortiva, ni peligrosa: mitos bajo la lupa médica
En torno a la anticoncepción de emergencia (AE) circulan cadenas de desinformación que pasan de boca en boca. Las especialistas le ponen ciencia a las dudas más frecuentes:
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¿Es una pastilla abortiva? Rotundamente no. "Esto ha sido ampliamente estudiado. No tiene un efecto antiimplantatorio. Si el embarazo ya se generó, la pastilla no va a tener ninguna injerencia ni en la implantación ni en ese embrión", aclara la Dra. Bozza. "El embarazo seguiría adelante porque no produce un aborto", refrenda Moltoni.
¿Tiene efectos adversos graves? Ambas profesionales transmiten tranquilidad. Los efectos secundarios son muy leves y pasajeros (leves náuseas, vómitos o alteraciones temporales en la fecha del sangrado menstrual). "La acción es local y momentánea; luego el ciclo vuelve a su curso normal y a largo plazo no genera ningún problema", especifica Moltoni, destacando que es un fármaco seguro desde la adolescencia hasta la menopausia.
¿Hay un límite de tomas por año? No existe un tope. "Si la mujer tuviera una nueva relación sin protección en el mismo ciclo, debería volver a tomarla las veces que lo necesite", explica la Dra. Bozza. Sin embargo, las médicas hacen una salvedad de consultorio: "Si una usuaria la toma reiteradas veces, nos está reflejando que sus cuidados regulares no están siendo efectivos. Ahí debemos trabajar en la consulta para buscar un método a largo plazo que se adecúe a su estilo de vida", analiza Moltoni.
El acceso en Santa Fe: receta, costos y el desafío público
A diferencia del levonorgestrel, el acetato de ulipristal ingresa al mercado argentino bajo la condición de venta bajo receta. "Esto va a permitir que se adquiera con descuento a través de obras sociales y prepagas, que actualmente ronda el 40%", explica la Dra. Bozza.
Sin embargo, el gran horizonte está en el sistema público. Mientras que el método tradicional se distribuye gratis en efectores públicos, el ulipristal todavía no llegó a esa órbita. "Hoy en día no está accesible a nivel público. Estamos muy esperanzados de que en breve se logre la cobertura al 100% a través del sistema público y se incorpore formalmente a la canasta que garantiza el Programa Nacional de Salud Reproductiva dentro del PMO", detalla la presidenta de AMAdA.
Según los consensos médicos vigentes para este 2026, para su uso no se requieren análisis de sangre ni controles médicos previos, y sus contraindicaciones son mínimas (salvo casos muy específicos como asma grave tratada con esteroides o insuficiencia hepática severa).
Información para derribar la "hormonofobia"
La llegada de este fármaco reabre un debate necesario en una sociedad donde los embarazos no planificados siguen rondando el 70% en adolescentes y entre el 50% y 60% en mujeres adultas.
Frente a ciertas corrientes actuales que miran con desconfianza la medicina reproductiva, Bozza es clara: "En torno a los métodos anticonceptivos hay muchísimos mitos. Hoy hay una especie de 'hormonofobia' que tenemos que trabajar en desmitificar. Nosotros consideramos que cuanta más información tenga la mujer, mejores van a ser sus decisiones".
"Informar empodera", concluyen ambas profesionales. La llegada del ulipristal a la Argentina no es solo la aparición de una caja nueva en los estantes de las farmacias santafesinas; es, sobre todo, una nueva oportunidad para hablar abiertamente de cuidado, salud sexual y el derecho inalienable a decidir sobre el propio cuerpo.






