No comer carne también engorda, y mucho
Hay muchas razones para hacerse vegetariano: respeto a los animales, cuidado del medioambiente… Y también sentirnos bien con nuestro propio físico. Sin embargo, deshacerse de la carne y del pescado (y si se opta por la opción vegana, de los lácteos, los huevos y la miel) no siempre significa obtener el cuerpo deseado ni por estética ni por salud. Una dieta vegetariana puede llevar a que engordemos, con los problemas que derivan de la obesidad.
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Pero que nadie se asuste: la dieta vegetariana sigue siendo una opción muy saludable. Solo hay que evitar ciertas prácticas que se podrían asociar a ella y que son perjudiciales. También, estar alerta ante ciertos síntomas. Te damos diez factores a vigilar.
Testosterona, estrógenos, tiroides… La falta de algunos nutrientes pueden provocar una revolución de hormonas en nuestro cuerpo. Ante las señales de alerta de hipo o hipertiroidismo (producidas por una alteración de la glándula tiroides), hay que acudir a un médico endocrino.
Este profesional nos prescribirá medicación y nos explicará la dieta adecuada, que habrá que combinar, según el caso, con ejercicio. Unas menstruaciones más irregulares también pueden significar que algo no va bien.
Aunque no te tomes un batido de albóndigas, a lo Homer Simpson, puede que tu dieta sí incluya zumos naturales o procesados y refrescos ya que entrarían en la dieta vegetariana. Sin embargo, estos también pueden ser una causa para engordar, debido a la cantidad de azúcares libres o añadidos, respectivamente, que incluyen.
La clave está en abandonarlos (sigas el tipo de dieta que sigas) o limitar su consumo al mínimo. En cambio, opta por agua, leche e infusiones. Y hablando de azúcares.
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El azúcar, siempre el azúcar. Técnicamente, bollos y golosinas también entran en una dieta vegetariana (siempre y cuando no tengan ingredientes como colágeno), pero ya sabemos que esos granos blancos son causa de numerosas enfermedades y malestares.
No solo hablamos de obesidad, sino también de caries, cansancio, aturdimiento mental… Eliminarlo significará evitar el sobrepeso y también sentirse bien.
No es lo mismo basar tu dieta en fruta, verdura, legumbres y frutos secos que en productos sustitutivos de la carne, como hamburguesas y salchichas veganas de origen sospechoso si no los preparas en casa. Algunos supermercados están ofreciendo una línea cada vez mayor de productos veganos para ese sector de la población que busca una alimentación más sana.
Sin embargo, al leer la composición, nos encontramos con elementos nocivos, como aceite de girasol, o con que la presencia de verdura es escasa. Y eso se nota en nuestro organismo. Para ello, hay que leer la etiqueta a la hora de comprarlos y desechar los ultraprocesados, origen de la obesidad.
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