La hepatitis C tiene cura, pero 8 de cada 10 personas que podrían tratarse todavía no acceden a la medicación

La hepatitis C puede curarse con tratamientos breves y efectivos, pero millones de personas todavía no acceden al diagnóstico ni a la medicación.

La hepatitis C puede curarse en apenas 8 a 12 semanas con tratamientos antivirales de alta eficacia.

La hepatitis C puede curarse en apenas 8 a 12 semanas con tratamientos antivirales de alta eficacia.

La hepatitis C continúa siendo un desafío para la salud pública mundial pese a los avances médicos de los últimos años. En un nuevo informe, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el mundo todavía está lejos de cumplir el objetivo de eliminar las hepatitis virales como problema de salud pública para 2030.

La infección, causada por un virus que afecta al hígado, puede evolucionar durante mucho tiempo sin síntomas y provocar complicaciones graves como cirrosis y cáncer hepático.

La hepatitis C tiene cura, pero la mayoría de los pacientes todavía no recibe el tratamiento

La enfermedad puede curarse en apenas 8 a 12 semanas mediante tratamientos antivirales de acción directa. Estos medicamentos logran tasas de curación superiores al 95%, tienen pocos efectos adversos y cuentan con cobertura del sistema de salud.

Sin embargo, el acceso a estos tratamientos continúa siendo bajo. Según el informe de la OMS, apenas el 20% de las personas que podrían haberse beneficiado con estos medicamentos desde 2015. Es decir, 8 de cada 10 personas que podrían haberse curado todavía no accedieron al tratamiento.

Además, la organización estima que unos 11 millones de personas en el mundo ya recibieron un diagnóstico de hepatitis C, pero todavía no iniciaron el tratamiento.

Los especialistas advierten que muchas personas desconocen que los tratamientos actuales pueden curar la infección.

Los especialistas advierten que muchas personas desconocen que los tratamientos actuales pueden curar la infección.

El desafío de detectar una enfermedad que suele no dar síntomas

La hepatitis C puede permanecer en el organismo durante años sin generar síntomas evidentes. Por ese motivo, muchas personas desconocen que tienen el virus o, incluso después de recibir el diagnóstico, no buscan tratamiento porque creen que las terapias siguen siendo largas y complejas.

"Hoy el principal problema ya no es la falta de tratamientos, sino que muchas personas desconocen que la hepatitis C cambió por completo", explicó Rubén Cantelmi, presidente de la Asociación Civil Buena Vida.

El especialista destacó que los tratamientos actuales son orales, duran entre 8 y 12 semanas y curan a más del 95% de los pacientes. Además, prácticamente no generan efectos adversos y cuentan con cobertura de obras sociales, prepagas y del Estado para quienes no tienen cobertura médica.

Desde la Sociedad Argentina de Hepatología también remarcaron que el desafío actual consiste en lograr que más personas lleguen al diagnóstico y puedan acceder a la atención médica antes de que aparezcan complicaciones.

La OMS advirtió que el mundo está lejos de cumplir las metas para 2030

El informe de la OMS señala que la cantidad de nuevas infecciones por hepatitis C disminuyó apenas un 8% desde 2015. El porcentaje se encuentra muy por debajo de la meta internacional de reducirlas un 80% para 2030.

Durante 2024, las hepatitis B y C provocaron más de 1,3 millones de muertes por cirrosis y cáncer de hígado en todo el mundo. En el caso de la hepatitis C, las muertes disminuyeron un 12% desde 2015 debido al avance de los tratamientos.

Para la Asociación Civil Buena Vida, el principal obstáculo ya no consiste en desarrollar nuevos medicamentos, sino en encontrar a las personas que todavía no recibieron un diagnóstico y acompañar a quienes conocen su condición para que puedan acceder a la cura.

El diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento y prevenir complicaciones graves como la cirrosis y el cáncer de hígado.

El diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento y prevenir complicaciones graves como la cirrosis y el cáncer de hígado.

Un test puede detectar la infección

Los especialistas recomiendan que todos los adultos se realicen al menos una vez en la vida una prueba para detectar hepatitis C. La exposición al virus puede ocurrir a través del contacto con sangre contaminada, incluso en cirugías, transfusiones realizadas hace décadas, procedimientos odontológicos, tatuajes, piercings u otras prácticas invasivas que no hayan cumplido con las condiciones adecuadas de bioseguridad.

El análisis es sencillo y puede solicitarse durante una consulta médica. Además, existen campañas gratuitas de detección con pruebas que permiten obtener resultados en pocos minutos.

La hepatitis C es una de las enfermedades infecciosas crónicas que actualmente puede curarse de manera definitiva. Por eso, los especialistas recomiendan que quienes recibieron un diagnóstico hace años vuelvan a consultar con un profesional para conocer las opciones de tratamiento disponibles en la actualidad.

FUENTE: Noticias Argentinas

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