Día Mundial del Corazón: las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Argentina

Según la cardióloga María Belén Almitrani, el 28% de las muertes registradas en Argentina en 2024 tuvo origen cardiovascular. La prevención es clave.

Las enfermedades cardiovasculares pueden avanzar de manera silenciosa y sin síntomas.

Las enfermedades cardiovasculares pueden avanzar de manera silenciosa y sin síntomas.

Las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de muerte en Argentina. En el marco del Día Mundial del Corazón, la doctora María Belén Almitrani, médica cardióloga y referente del área Corazón y Mujer de la Sociedad Argentina de Cardiología, explicó en Ahora Vengo por qué la prevención y los controles son fundamentales para detectar a tiempo los factores de riesgo.

Según el dato mencionado por la especialista durante la entrevista, el 28% de las muertes en Argentina en 2024 fueron de origen cardiovascular, por encima de otras causas. En segundo lugar aparecen las patologías respiratorias asociadas al tabaquismo y el cáncer, con un 12%.

“En Argentina el 28% de las muertes en el último censo del 2024 fueron de origen cardiovascular, primer causa”, señaló Almitrani. Y agregó: “Luego le siguen las patologías respiratorias asociadas al tabaquismo y el cáncer en un 12%”.

Para la especialista, estos números permiten dimensionar la importancia de hablar de salud cardiovascular más allá de la aparición de síntomas. “Muchas de las enfermedades que luego nos llevan a las complicaciones son asintomáticas”, advirtió.

Enfermedades cardiovasculares: por qué la prevención es fundamental

La jornada busca poner el foco en las distintas enfermedades que afectan la salud cardiovascular, entre ellas el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca.

Almitrani explicó que se trata de patologías que pueden avanzar de manera silenciosa y que, en muchos casos, recién se detectan cuando aparecen síntomas o complicaciones.

“Una de las principales herramientas que nosotros tenemos es la prevención y dentro de la prevención la educación”, sostuvo la médica. En ese sentido, destacó la importancia de que la información llegue a los pacientes desde los consultorios, los medios de comunicación y las escuelas.

La especialista remarcó que el objetivo es identificar los factores de riesgo antes de que se manifieste una enfermedad. Para eso, consideró necesario promover controles y hábitos saludables desde edades tempranas.

A partir de qué edad conviene realizar un control cardiovascular

En personas que no presentan factores de riesgo específicos, alrededor de los 40 años puede ser un momento adecuado para realizar un primer control cardiovascular.

La razón está relacionada con el aumento de la prevalencia de factores como la hipertensión arterial, las alteraciones de los lípidos, el sedentarismo y la obesidad.

Sin embargo, la cardióloga sostuvo que la prevención debería comenzar mucho antes. “Hoy en día tenemos muchos niños y adolescentes que ya aportan estos factores de riesgo”, explicó, y mencionó entre ellos la obesidad, el sedentarismo y la mala calidad del sueño.

Por eso, planteó que el trabajo sobre los hábitos saludables debe comenzar durante la infancia y la adolescencia.

El tabaquismo y el riesgo cardiovascular

El tabaquismo fue otro de los ejes abordados durante la entrevista. Almitrani sostuvo que una persona fumadora debería prestar atención a su salud cardiovascular desde el momento en que comienza a adoptar ese hábito.

“Un paciente tabaquista debería empezar a hacer sus controles cardiovasculares cuando empieza a querer fumar”, afirmó.

Una persona fumadora debería prestar atención a su salud cardiovascular desde el momento en que comienza a adoptar ese hábito.

Una persona fumadora debería prestar atención a su salud cardiovascular desde el momento en que comienza a adoptar ese hábito.

La especialista explicó que muchas veces los pacientes llegan al consultorio después de años de fumar y recién cuando aparecen síntomas como dificultad respiratoria o alteraciones en la calidad del sueño. En esos casos, consideró que se llega tarde desde el punto de vista de la prevención.

Respecto del vapeo, Almitrani señaló que tampoco lo recomienda como una alternativa para dejar el cigarrillo. Según explicó, existen medicamentos, parches y otras herramientas, pero remarcó la importancia del acompañamiento médico y de un abordaje interdisciplinario para tratar una adicción.

Estrés, sueño y actividad física: factores que también impactan en el corazón

La prevención cardiovascular también está vinculada con los hábitos cotidianos. La cardióloga destacó la importancia de mejorar la calidad del sueño, reducir el estrés, mantener una alimentación saludable y realizar actividad física de manera habitual.

“Eso es lo que nosotros intentamos desde el consultorio inculcarle al paciente”, explicó.

Almitrani también se refirió al impacto del estrés sostenido. Según explicó, el organismo puede adaptarse transitoriamente a situaciones de estrés, pero la exposición crónica puede terminar afectando la salud cardiovascular.

El estrés libera hormonas como el cortisol y la adrenalina y puede asociarse con hipertensión, alteraciones de los lípidos, diabetes y obesidad, señaló la especialista.

Además, explicó que existe el denominado síndrome del corazón roto, una patología vinculada al estrés que puede afectar con mayor frecuencia a las mujeres y que incluso puede simular un infarto.

Cómo es un chequeo cardiovascular

Para Almitrani, realizar un control cardiovascular no implica necesariamente someterse a estudios complejos. “Con un tensiómetro en mano, con un tallímetro y una balanza, podemos determinar el riesgo cardiovascular del paciente”, explicó.

A partir de allí, el profesional puede solicitar un laboratorio para evaluar enfermedades metabólicas asociadas y, de acuerdo con cada caso, recurrir a herramientas como el electrocardiograma o una ergometría.

La médica explicó que una primera consulta permite estratificar el riesgo cardiovascular y establecer qué controles necesita cada persona y con qué frecuencia.

“Es un estudio de 20 minutos, media hora en consultorio que nos da muchas herramientas. Tienen que animarse a hacer sus controles cardiovasculares, incluso sin tener síntomas”, sostuvo.

La prevención cardiovascular también tiene una mirada de género

Durante la entrevista, Almitrani también puso el foco en la salud cardiovascular de las mujeres y destacó que existe una baja percepción del riesgo cardiovascular femenino.

La especialista forma parte del área Corazón y Mujer de la Sociedad Argentina de Cardiología y explicó que impulsan una iniciativa para establecer el 9 de octubre como Día de la Concientización de la Enfermedad Cardiovascular en las Mujeres.

Según explicó, las mujeres tienen mecanismos de enfermedad y factores de riesgo que pueden diferir de los de los hombres, por lo que consideró necesario aumentar la información y mejorar las herramientas de detección temprana.

“De enfermedad cardiovascular” es de lo que más mueren las mujeres, afirmó Almitrani al remarcar la necesidad de incorporar la prevención cardiovascular a los controles habituales.

Para la cardióloga, el desafío está en evitar que las personas lleguen a una unidad coronaria cuando todavía existen herramientas para prevenir o detectar de manera temprana una enfermedad. “La prevención es fundamental. Es no llegar tarde a una patología que se puede evitar con simples hábitos”, concluyó.

Las más leídas