Día Mundial del Corazón: por qué hay que hacerse controles aunque no haya síntomas

La cardióloga María Belén Almitrani habló en AIRE sobre la importancia de detectar los factores de riesgo a tiempo y modificar hábitos desde edades tempranas.

La doctora María Belén Almitrani destacó la importancia de realizar controles cardiovasculares incluso cuando no existen síntomas.

La doctora María Belén Almitrani destacó la importancia de realizar controles cardiovasculares incluso cuando no existen síntomas.

En el marco del Día Mundial del Corazón, la doctora María Belén Almitrani, médica cardióloga y referente del área Corazón y Mujer de la Sociedad Argentina de Cardiología, habló en el programa Ahora Vengo de AIRE sobre la importancia de la prevención y los controles cardiovasculares.

La especialista destacó que las enfermedades cardiovasculares pueden avanzar durante años sin presentar síntomas y remarcó que la prevención permite detectar factores de riesgo antes de que aparezcan complicaciones. “La educación que parte desde el consultorio, desde los medios de visibilización pública, desde las escuelas es sumamente importante”, sostuvo.

Según explicó Almitrani, el Día Mundial del Corazón busca poner el foco no solamente en el corazón, sino también en las enfermedades que afectan la salud cardiovascular, entre ellas el infarto de miocardio, el accidente cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca.

Por qué es importante controlar el corazón aunque no haya síntomas

La cardióloga explicó que uno de los principales desafíos está en detectar a tiempo los factores que pueden favorecer una enfermedad cardiovascular. “Muchas de las enfermedades que luego nos llevan a las complicaciones son asintomáticas”, señaló durante la entrevista.

Por eso, consideró fundamental que los controles no comiencen recién cuando aparecen señales de alarma. En ese sentido, recomendó que las personas se animen a realizar controles cardiovasculares aun cuando se sientan bien.

A partir de los 40 años, aproximadamente, Almitrani considera conveniente realizar un primer control cardiovascular en personas que no presentan factores de riesgo específicos. A esa edad aumenta la prevalencia de hipertensión arterial, alteraciones de los lípidos, sedentarismo y obesidad.

Sin embargo, la especialista planteó que la prevención debería comenzar mucho antes. La obesidad, el sedentarismo y la mala calidad del sueño también aparecen en niños y adolescentes, por lo que consideró fundamental trabajar sobre estos factores desde edades tempranas.

La salud cardiovascular de las mujeres, otro eje de prevención

Almitrani también destacó la necesidad de aumentar la conciencia sobre las enfermedades cardiovasculares en las mujeres.

La especialista forma parte del movimiento Corazón y Mujer de la Sociedad Argentina de Cardiología y explicó que existe un proyecto para establecer el 9 de octubre como Día de la Concientización de la Enfermedad Cardiovascular en las Mujeres.

Según explicó, las mujeres pueden presentar mecanismos de enfermedad y factores de riesgo diferentes a los de los hombres, vinculados, entre otros aspectos, con sus ciclos hormonales. A esto se suma, señaló, una baja percepción del propio riesgo cardiovascular.

Almitrani remarcó que la enfermedad cardiovascular también constituye la principal causa de mortalidad en las mujeres y planteó la necesidad de fortalecer las herramientas destinadas a la detección temprana y la prevención.

“Nos parece muy importante visibilizarlo a nivel nación para que esto sea una ley nacional”, explicó, al referirse a la iniciativa que busca impulsar acciones de prevención, detección precoz y difusión.

Estrés, sueño y actividad física: los hábitos que también cuidan al corazón

La prevención cardiovascular no se limita a los controles médicos. Los cambios en el estilo de vida ocupan un lugar central.

“Lo que nosotros intentamos desde el consultorio inculcarle al paciente” es la mejora en la calidad del sueño, la reducción del estrés, una alimentación saludable y la actividad física como hábito, explicó.

La especialista también puso el foco en la necesidad de incorporar estos hábitos desde la infancia. Comparó la incorporación del ejercicio físico con otras prácticas de cuidado que se enseñan desde pequeños, como el cepillado de dientes.

“El ejercicio físico también es salud”, afirmó, y sostuvo que la infancia y la adolescencia son momentos clave para generar hábitos saludables.

En relación con el estrés, explicó que el organismo puede adaptarse transitoriamente a determinadas situaciones, pero que la exposición crónica puede terminar afectando la salud cardiovascular. Según señaló, el estrés libera hormonas como el cortisol y la adrenalina y puede asociarse con hipertensión, alteraciones de los lípidos, diabetes y obesidad.

Qué incluye un control cardiovascular

Almitrani buscó llevar tranquilidad respecto de los estudios necesarios para realizar un control. Según explicó, el chequeo inicial no requiere herramientas sofisticadas ni costosas.

“Con un tensiómetro en mano, con un tallímetro y una balanza, podemos determinar el riesgo cardiovascular del paciente”, explicó. Luego se puede avanzar con un laboratorio para evaluar enfermedades metabólicas asociadas y, de acuerdo con cada caso, realizar un electrocardiograma u otros estudios.

El síndrome del “corazón roto”, es una patología que puede estar relacionada con situaciones de estrés y que afecta con mayor frecuencia a las mujeres.

El síndrome del “corazón roto”, es una patología que puede estar relacionada con situaciones de estrés y que afecta con mayor frecuencia a las mujeres.

La especialista señaló que una consulta de entre 20 y 30 minutos puede permitir una primera estratificación del riesgo cardiovascular y definir qué controles necesita cada paciente.

“No es lo mismo trabajar sobre un paciente que tiene un bajo riesgo cardiovascular de alguien que tiene un riesgo moderado o un alto riesgo cardiovascular”, explicó.

Tabaquismo y vapeo: por qué la prevención debe empezar antes

Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el tabaquismo. Una persona que comienza a fumar debería pensar en su salud cardiovascular desde el momento en que adopta el hábito.

“Un paciente tabaquista debería empezar a hacer sus controles cardiovasculares cuando empieza a querer fumar”, sostuvo.

La especialista remarcó que el problema aparece cuando las personas consultan después de años de consumo y recién ante la aparición de síntomas. En esos casos, consideró que se llega tarde desde el punto de vista de la prevención.

Respecto del vapeo, señaló que tampoco lo recomienda como terapia alternativa para abandonar el tabaquismo. Explicó que existen medicamentos, parches y otras herramientas, pero destacó la importancia del acompañamiento médico y de un abordaje interdisciplinario porque se trata de una adicción.

El “síndrome del corazón roto” y su relación con el estrés

Al referirse sobre el síndrome del “corazón roto”, la especialista explicó que se trata de una patología que puede estar relacionada con situaciones de estrés y que afecta con mayor frecuencia a las mujeres.

Según indicó, el estrés puede generar alteraciones cardiovasculares capaces incluso de simular un infarto y afectar de manera transitoria o definitiva la salud cardiovascular, aun sin que existan arterias obstruidas.

Para la especialista, el objetivo de la prevención es justamente evitar llegar a ese punto. “La prevención es fundamental”, resumió. “Es no llegar tarde a una patología que se puede evitar con simples hábitos”.

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