Cabe señalar que la primera semana estuvo destinada únicamente a trabajadores de la salud, mientras que desde el 19 de abril y hasta la fecha, se destinó al resto de la población con el objetivo de disminuir las complicaciones, hospitalizaciones, muertes y secuelas ocasionadas por la infección por el virus influenza (A y B) en la población de riesgo.
Esta campaña de vacunación contra la gripe se desarrolla en forma simultánea con el operativo de aplicación de las vacunas contra la Covid-19 que se implementa en diferentes localidades de toda la provincia. En ese sentido, la integrante del área de Epidemiología del Ministerio de Salud, Fernanda Ferrer remarcó: "Debe haber un intervalo entre la vacunación Covid y la antigripal de 14 días como mínimo, no se deben colocar juntas".
Dosis aplicadas
Los números indican que hasta el momento en las 5 regiones de salud se han aplicado 65.438 en Rosario; 39.277 Santa Fe; 16.004 Rafaela; 5.366 Reconquista y 9.960 Venado Tuerto.
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“Es importante que los grupos de riesgo consulten a su Centro de Salud más cercano y se coloquen la vacuna, sobre todo teniendo en cuenta el contexto que se está viviendo con la pandemia de Covid-19”, aseguró Ferrer.
Vacunación de grupos de riesgo
La recomendación hacia los grupos de riesgo es que todos los años se vacunen contra la gripe para protegerse de ésta y sus posibles complicaciones graves. Las personas que están comprendidas en este grupo son:
· Personal de salud de efectores públicos y privados
· Embarazadas y puérperas, los diez días posteriores al parto, si no fueron vacunadas durante el embarazo
· Niños de 6 a 24 meses, que requieren dos dosis separadas por un mes
· Mayores de 65 años
· Otras personas que se encuentran dentro de los grupos de riesgo: niños mayores de 2 años, adolescentes y adultos menores de 64 años que presenten algún factor de riesgo como problemas genéticos, musculares o del desarrollo graves; severos trastornos respiratorios; problemas cardíacos; diabetes o insuficiencia renal crónica; alteraciones en las defensas por VIH o medicación; enfermedades oncohematológica y tumorales; trasplantados; obesidad importante; retraso madurativo grave y síndromes genéticos; enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves; y convivientes de enfermos oncohematológicos y de prematuros extremos para evitar contagiarlos.
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